Canciones de amor razonado

l'étang de nénuphars Claude Monet

El estanque de nenúfares, Caude Monet

Antes escribía sobre música. Incluso me atreví a hacer algo así como crítica de películas. Me gustaba especialmente escribir mis críticas gamberrillas, siempre que la película lo permitiera.

Pero uno de estos días, ella, maldita alma, quería una tregua, aburrida de tanta distopía con tratamiento thriller. Y hay que obedecer a la jefa ¿Hay otra manera? Ella, la maldita, quería decir

Fue al escuchar una canción que conocía apenas. Es una canción de amor, bellísima. No es fácil hacer una canción de amor sin caer en la cursilería. No lo hace Francis Cabrel en La quiero a morir. Y volviendo a mis antiguos temas, me apeteció hacer una lista de canciones así.

Pero ¿Cuál sería el criterio? Lo supe cuando reencontré otra canción, en este caso muy conocida, porque yo la cantaba hace tiempo, acompañada por una guitarra. Te doy una canción, de Silvio Rodríguez. Bellísima.

Entonces decidí que este sería el

Primer criterio

Que yo pudiese decir “Bellísima”. Podrían venir después explicaciones y análisis, pero esa debería ser la primera sensación.

Ya tengo dos, ya son posibles las comparaciones, lo que tienen en común

Viendo las letras de ambas encuentro el

Segundo criterio

Es la admiración por la amada

“La quiere a morir”, porque la fuerza de ella lo ha cambiado. Ha pasado de no ser nada, a ser el guardián del sueño de sus noches. Traducido en español por sus sueños de amor, porque ellos sólo pueden compartir sueños de amor, porque ella crea y recompone lo destruido “como si nada”. Le enseña y le ayuda a subir, porque es sabia y le inspira. Lo atrapa sin apretarlo, y él ve el mar en sus ojos.

Mientras se escucha, alguien puede tener la ilusión de que lo aman o lo han amado así, identificándose con la canción, con el poeta, emocionándose, aun por tres minutos.

No es este un amor ciego, está más que justificado.

Y sugiere una felicidad tranquila, pero apasionada. Porque atraviesan los puentes que ella ha construido entre los dos y el cielo, “cada vez que ella no quiere dormir”. Por eso él, con su voz enamorada, suave y convincente, la quiere con locura

Y cuando Silvio Rodríguez “le da una canción”, de nuevo la admiración hace duradero al amor «De pronto son años», como desean los que están enamorados, que sea para siempre.

Yo, que hago canciones “Te doy una canción”, te doy todas mis canciones, porque te amo siempre y te veo en todas partes, porque todas mis canciones están inspiradas por ti. Muerte, patria, disparo, libro, palabra, guerrilla, amor. Te amo cuando apareces, pero “si no apareces, no me importa”, porque el dolor de tu ausencia también me inspira una canción. Esto dice con voz humilde, sincera y elocuente Silvio Rodríguez. De nuevo, una felicidad tranquila, pero apasionada, lejos del dramatismo de algunos boleros: ”Arráncame la vida, porque para nada la quiero sin ti”. Muy bonito ese bolero, pero ese va a ser el

Tercer criterio

Nada de dramatismo desesperado.

Otro punto en común de las dos canciones es que ninguna hace alusiones eróticas explícitas. Eso nos dará el

Cuarto criterio

Las alusiones eróticas deben estar implícitas o desprenderse de las otras palabras. Porque he visto una versión de La quiero a morir con un añadido en este sentido que no viene a cuento. Se pueden hacer canciones así, por supuesto, con temperatura, pero sin mezclar esa poesía etérea con la hormona

Tengo estas dos canciones bellísimas, de admiración, exentas de dramatismo perruno, de felicidad tranquila, pero apasionada, y sin alusiones eróticas explícitas. Porque a ellos, poetas, no les hacen falta, ellos ya lo dicen, todo, así.

Y es que, los criterios segundo, tercero y cuarto son la explicación del primero. En estas canciones.

A ver si la maldita encuentra más como estas…

 

Romance fronterizo y rapeado del Nuevo Orden Mundial

Emperor of Chickens - Jamie Wyeth, 2002

Emperador de las gallinas – Jamie Wyeth, 2002

(Con la avanzadilla, ossia, El Thomas)

I.

¡Emperador de gallinas

Descúbrete, o vete ya!

Es que no nos aparece

Ni se asoma, ni se va

¡Capitán de las sardinas!

¡Quítate el torpe disfraz!

 

Dicen que es agorafobia

Tal vez sea fotofobia

¿Será que no tiene novia

Y sufre de soledad?

Pues vaya una paranoia

 

Fobia, fobia, fobia, fobia

Resentimiento, aversión,

Repugnancia, repulsión

Fobia, fobia, fobia, fobia…

Pues se oculta con fruición

 

A ver si es que es un vampiro…

Un vampiro a ver si es que es…

Y ¿Por qué se esconde tanto?

Y ¿Por qué tanto s’escond?

¿S’escond?

¿Es que te has vuelto francesa?

Francesa, no. Es francés

¿Thomas francés? ¡Pardiez!

 

Cés, francés, francés, francés!

Diez, pardiez, pardiez, pardiez!

Adivínalo ¡Es un pez!

¿Pez francés o pez pardiez?

Es un pez francés ¡Pardiez!

 

¡A mí, que venga la guardia!

Que yo no soy ningún pez

Antes sí que era francés

No diga tanta sandez!

…Soy la tortilla francesa

Franchutita, franchutesa…

 

¡Mientes! ¡Ya no, gran Bellaco!

Di la verdad, o echo un taco

Otra vez lo soltaré

Porque esto es una memez

Ex francés, ex pardiez,

ExPardiez! Hay que juntar

Se va a enfadar la Academia

¡No! La poésie est liberté

Liberté y Fraternité,

A veces gilipollé

Yeee-yé, Yeeee-yé

 

II.

¡Que venga el Emperador!

Que no está. Que se ha marché

Que si le sirve un plebeyo

Bueno está. ¿Quién coño es?

Que Thomas dice llamarse

Que Thomas parece ser

 

¡Basta ya! Estoy aquí!

Y además ¡Hémelo aquí!

¿Hémelo? ¿Qué es lo que portas?

Un colmillo, y otro más

Te lo dije, es un vampiro

Un vampiro es lo que es

Los vampiros chupan sangre

Porque siempre tienen hambre

Hambre, hambre, hambre, hambre

Hambre, hambre, hambre de sangre

 

¿Tú eres el Thomas…?

Si! Por mis riñones!  ¡Basta de especulaciones!

¿Es que el Thomas eres tú?

¡Sí! Basta ya de insinuaciones! Por mis pulmones!

¿Es que no tienes cojones?

Mucha entraña nombras tú

Disimulando tu saña

Ocultando la patraña

Sin valor, sin bizarría

Llegas, con la casquería

¿Es que no tienes cojones?

Pues claro! ¿Qué te esperabas?

Es verdad, si no hay arrojo

Nadie alcanza unos galones!

Cobarde! Gallina!

Capitán de las sardinas!

 

Con bajas en el armario

Como hace el mal luchador

Triste fullero, trilero

Trampas. No es un jugador

Es cobarde! Es un gallina!

Vil capitán de sardinas!

Es vil. Es débil. Es vil

No es bacalao al pil-pil

Son las sardinas. Al grill

Sutil, grácil, vodevil

La vajilla, poderosa

Deviene luego pringosa

Porque ya no es del gentil

 

Te lo advierto, ten cuidado

Nadie escapa a nuestro hado

En modo alguno inocente

A menudo displicente

Amenaza con volver

Aprovechando el tinglado

¡Macaca, mandria, mandril!

 

Las empresas lo agasajan

Le obedecen, se lo rifan

No se enfade, Don Tristrás

Don Tristrás, esté contento

Que ya llegará el momento

De cobrarnos (Por detrás)

Esto es: cobrar en negro.

Contagioso, como el zika

Se blanquea con la cal

El paraíso fiscal

Aclarando hasta la V

Que ahora es con B. Blanquear

 

Mais oui, Vous ne pleure pas

Por no tener los pendones

Aunque no tengas cojones

Ni hacienda, madama o hijos

Yo te impongo otros galones

Verdín, gualda, troche y moche

La insignia de capitoste

De coritos, gallinejas

Alcahuetes, y entresijos

Of This Men Shall Know Nothing - Max Ernst, 1923

De este hombre no sabrás nada – Max Ernst, 1923

III.

Vosotros, para comer

Id a El juego de tu vida

Que no quede una rendija

Bien expuesta y bien descrita

Nosotros, como podemos

Enmascarados, de orgía

Al más puro estilo Kubrick

Capas, camaradería

Que todo quede secreto

Clasificado. Discreto

La religión, represora

En clase trabajadora

 

Exigimos transparencia

Pero a los otros. Normal.

Con nuestra Bula papal

Compramos. Hacemos pagos

Que dispensan la conciencia

Es el Nuevo Orden Mundial

Que de nuevo tiene poco

Pues en época feudal

Lo aplicaron, como locos

Se siente, os ha tocado

La peor parte de la tarta

Hay que aceptar el destino

Tendremos un dios divino

Que prescriba, que sentencie

Que distribuya los roles.

No debéis sentir envidia

Ni decepción, ni codicia

¡Si no podréis hacer nada

Más que acatar… cual manada!

 

Queremos unas cobayas

Para practicar un poco

Y no os paséis, pues diremos

Oye… ¿Por qué no te callas…?

El que está entre bambalinas

Dirige el experimento

Como en corral de gallinas

Con muy poco fundamento

Hay que ver… Qué chiticalla…

 

IV.

Que todos jueguen el rol

Que nosotros decidamos

Aquí ya no hay marcha atrás

Hoy les preocupo de aquí

Luego les inquieto allá

Mucho adverbio de lugar

Para que no piensen más

En nuestro río revuelto

Sólo uno puede ganar

 

-¡Ganaremos, Peropalo

Aquí siempre gana el malo!

-¡Ni lo sueñes, Gatopardo

Te jugaremos de largo!

 

Romance acaramelado

De quien vive en la alegría

Que, aun con poca algarabía,

Se mueve por cualquier lado

En bisnes, muchas estrellas

Al servicio de los amos

Pues todo… nos lo quedamos.

 

Nada podrán las querellas

Sólo si nos levantamos

Obviando turbios sistemas

Podremos romper cadenas

Que quieren esclavizarnos

 

¡Estás escribiendo largo

Esta arenga,  Mallarmé

¿Y al morir las pilas? ¡Mierda!

Entonces… me darán cuerda

CODA

Que estos tiempos no dictan glosar alegoría

Ni vergeles, ni arpas, en salones olvidadas

Mejor trovar exhortos, como una letanía

Y que abonen, como corresponde, las peonadas

Y vocea como fantasmita encabritado… Los Fantasmas del Pasando

Plato con cuatro huevos, de Lucien freud

“Si me cuesta dos huevos, todavía me quedan otros dos…”
Cuatro huevos en un plato, de Lucien Freud

Subtítulo

Respuesta melodramática, tragicómica, folletinesca, telenovelesca, fatal. Respuesta de la evidencia debida. Respuesta-Serial.

(Léase a partir de aquí con acento de poeta en trance)

Y vocea como fantasmita encabritado

Musitando, murmurando, suspirando de ultratumba

Desquiciado grita giros demenciales

Son su signo preferido… convertido en verbo

Es el signo de la esvástica

Ella lo provoca, locuaz, esvasticada (1)

Palabras hirvientes, hervorosas, hervidas

Que lo hierven a él, escaso de hervores (2)

Lechuguino vasto y basto

Con sábana y coartada de diseño

Que abastece vastamente

De doctrina in crescendo basta y basta (3)

Sueños post apneicos en boquifresco (4)

Resurrecciones halitósicas en boquifruncido (5)

Porque el fantasma no tendrá señorío (6)

Quería hacerlo constar, aunque me cueste un par de huevos (7)

Vida desesperada, melancólica, neurótica y psicopática

Deprimida, depresora, desesperanzada, total

Fantasma de incierto papado, pretende

Curioso pontificado (8)

Bótame, táchame, extírpame

Quítame de tu Leik y de tu Feis

Rompe conmigo, ódiame. Cállate, tu voz es fea

Vete a tomar por saco, fantasmón del tres al cuarto

Trato, treta, trina, trota.

Trullo, grullo, grillo, arete (9)

Grillete de fantasma fugado y matón

Que quiere matar a siete, pero les insta al suicidio

Porque es un comodón (10)

Será mamón…

Comentario de aficionados

-Poetisa en trance… Aunque a mí me parecía más bien que estabas piripi, y eso que todavía no hemos brindado. Ja, ja

-Oye que lo he visto en Set Fire to the Stars, un respeto… Ya ves, según la peli, Dylan Thomas era un nota, pero después se ponía a leer delante de todas esas personas respetables –o más bien expertas en parecerlo, como dice Kant– con ese tono cantarín de poeta en Ateneo y triunfaba… claro que eso era hasta que bajaba del estrado… Pero esto de la poesía no lo veo. Me parece una prosa a la que se le quitan palabras para que después venga un profesor analista y se las restituya. Puede que la dificultad esté en saber qué palabra es la que hay que quitar. Dylan Thomas sin duda lo sabía… Pero bueno… ¡Por los Fantasmas del Pasando!

Profesor psicoanalista

Análisis realizado durante sus vacaciones en Punta del Este

(1) La poetisa -sin lugar a dudas- se refiere a la esvástica nazi, porque en Occidente la mayoría de la gente ignora que esa cruz es utilizada en múltiples culturas con significados varios. Está llamando fascista al fantasma, para acabar pronto

(2) Que al fantasma le falta un hervor. Luego le llama lechuguino. Ella sabrá por qué, que yo tampoco soy adivino, leche

(3 A) Que adoctrinando es más basto que unas bragas de uralita. (3 B)  Que adoctrina de manera vasta, o sea extensa. Aviso para imberbes: No confundáis basta con vasta, que eso os puede costar un punto con la de Lengua

(4) Que cuando duerme ronca, tiene apnea del sueño y se cree que es alguien.

(5) Que luego se despierta con mal aliento, tiene cara de caballo y no vale un duro

(6) Aquí la poetisa se ha creído Dylan Thomas, no te amuelas. Alude a la famosa: «Y la muerte no tendrá dominio…»

(7) Evalúa su hacienda, la poeta…

(8) Que se cree que es el fantasma de un papa… Y que lo que él dice va a misa ¿O no…? ( ¡Ché, boludo…! ¡Traéme esa birra…! Que ya no pienso bien…!)

(9) Patrañas de poeta, ajenas a cualquier ciencia de la psique. Paso.

(10) Que es un matasiete, pero quiere contratar a un sicario, o algo, porque es muy vago…

Bueno, mirá, tengo calor, si querés para el otoño lo reviso…

KolordeCítara

 

La ópera, de Monteverdi a Mozart. Cuadro II

1Allegory of poetry and music - Angelica Kauffman, 1782

La primacía de la música o de la poesía, importante punto de controversia en la Historia de la Ópera. Imagen: Alegoría de la Poesía y de la Música, de Angelica Kauffman

PERSONAJES CUADRO II

Conde Bardi

Vincenzo Galilei

Rinuccini (libretista)

Jacopo Peri (músico)

Giulio Caccini (músico)

Músico renacentista

Natalia

Javier

CUADRO II

CONDE BARDI: Somos los de la Camerata Florentina (adelantándose y saludando con una reverencia): Yo soy el conde Bardi, líder y mecenas de la Camerata.

VINCENZO GALILEI: (Adelantándose y saludando como el Conde Bardi. Y orgulloso:) Yo soy Vincenzo Galilei, padre del astrónomo Galileo Galilei y el auténtico animador de la Camerata

RINUCCINI: (Con el mismo saludo que los anteriores, aunque con su propio estilo:) Rinuccini, poeta y el primer libretista de la historia de la ópera.

JACOPO PERI: (Saludo y reverencia:) Jacopo Peri, autor de la primera ópera completa que se conoce: Euridice.

GIULIO CACCINI: (Adelantándose y poniéndose delante de Peri, “chupando cámara”) Soy Giulio Caccini, también puse música al texto de Euridice

CONDE BARDI: (Poniendo paz) Bueno, los de la Camerata lo que queremos es dar vida a la antigua tragedia griega y lo que nos importa es la letra: LA MÚSICA DEBE SER LA FIEL ESCLAVA DE LA POESÍA. No nos gusta la música renacentista, en la que la poesía queda hecha pedazos. (Con el aire de suficiencia que da el saber que se está diciendo algo que está fuera de duda): No se pueden mover los afectos si no se entiende la letra…

MÚSICO RENACENTISTA: (Saliendo enfadado)  Pero ¿qué dices? Para ese recitado que pretendéis hacer vosotros no hace falta ser músico, eso está chupado, sois unos aficionados… (Con acento italiano:) la parole, la parole… ¿ma que cosa e la parole…?

CONDE BARDI: Si, pero la ópera nació gracias a eso, a nuestro recitativo, que concede toda la importancia a la palabra…

MÚSICO RENACENTISTA: (Yéndose) ¡Bah…! aficionados…

(Salen Natalia y Javier, que miran con simpatía al músico renacentista)

NATALIA: (En plan narradora) La verdad es que a los renacentistas no les faltaba razón: la nueva forma musical habría resultado enseguida inaguantable de no haber sido por la intervención del talento de Monteverdi.

JAVIER: Claudio Monteverdi, como otros genios de la historia de la Música, supo mezclar el estilo antiguo y el moderno y creó, rápidamente, la primera obra maestra del género: Orfeo, estrenada en 1607.

NATALIA: Este gran músico tuvo enseguida muchos imitadores y ejerció gran influencia en óperas posteriores… Pero… oigamos su música

[MÚSICA: Ritornello… “Vanne Orfeo…” del Quinto Acto de la ópera Orfeo de Monteverdi 1’12”]

1orfeo amansó al can cervero con su música

Orfeo amansó al Can Cervero con su música

NATALIA: (yéndose:) Bueno, con esto se acaba lo de la Camerata Florentina…

JAVIER: Sí, vámonos. Yo también tengo mucho que estudiar, quiero conseguir la nota para hacer periodismo…

NATALIA: Que bien, tú lo tienes tan claro…

JAVIER: Sí. Es que… (Con entusiasmo:) estar al pie de la noticia, ser el primero en enterarte… viajar como corresponsal al extranjero… y después escribir un libro contando tus experiencias ¿puede haber algo mejor que eso…?

NATALIA: Si, me lo parece…  el problema es que a mí me gustan muchas cosas…: la filosofía, la psicología, la literatura, el periodismo, la música…

JAVIER: Pues sigue con música, de lo demás siempre puedes leer por tu cuenta… Además para la música no hace falta selectividad…

NATALIA: Hombre a mí llevan seleccionándome ocho años ¿qué más selectividad quieres…? de la música me atraen muchas cosas… tiene como un misterio que me gustaría descifrar… pero también me apetecen otras cosas…

JAVIER: Bueno, todavía tienes tiempo de pensarlo… hasta el año que viene…

NATALIA: Claro…

JAVIER: Oye ¿y por qué‚ empezaste a estudiar música de pequeña…?

NATALIA: Porque cantaba muy bien y tenía mucho oído

JAVIER: Aaaah ¿Y ya no cantas bien?… ¿no te interesa el Bel Canto…?

NATALIA: Eso otro día te lo cuento… pues si que tienes madera de periodista, ¿has acabado con el cuestionario?

JAVIER: Uy, qué va, tengo muchas más preguntas…

NATALIA: Pues por ahora vas a tener que conformarte con que hablemos del Bel Canto y de los castrati en el Barroco…

JAVIER: ¿los castrati…? Uy, eso me suena raro… a ver, a ver, explícame…

NATALIA: Venga palizas, lo vemos mañana… (Se van)

[Música para hacer la transición entre los dos cuadros: Riccardo BROSCHI:  “Son Qua nave ch’agitata” de la ópera Artaserse de J.A.HASSE, banda sonora de la pelÍcula Farinelli, il castrato (fragmento)]

KolordeCítara

© septiembre de 1999