La coartada continua

Obra de Gulenay Borekci

Ya hemos hablado de Hollywood y de su fruición por deslizar, anunciar, “profetizar”… a través de sus películas todos esos recursos que tienen preparados como “ayudita” en su afán controlador y, peor aún, aniquilador. Si bien exigen a los directores o guionistas un determinado tratamiento para que la información no sea demasiado explícita. Porque les gusta lo subliminal, la gota malaya. Y les gusta ir introduciéndose poco a poco, subrepticiamente, igual que van calentando poco a poco el agua en el que introducen a la rana, para que no huya. Que la gente siga con su vida, en modo comedido, mientras les van comiendo el terreno. La tierra, el negocio, la pequeña empresa, la libertad, la democracia. AQUÍ se puede ver lo de Hollywood

Pero no es sólo el cine. En la televisión también podemos encontrar ese gusto profético -o falsamente profético- de las élites o poderes fácticos

¿Qué otra cosa es Gran Hermano? Formato que circula por el mundo, con veinticuatro horas diarias de cámaras para todos y cada uno de los RECLUÍDOS, escudriñando todos y cada uno de sus movimientos, emociones, reacciones, y que -por si era poco- tienen un confesonario en el que dialogan con un “SUPER”, el cual puede preguntarles sobre los flecos que no han quedado suficientemente claros.

GRAN HERMANO es, justamente, una transposición light del programa TARGETED INDIVIDUAL a nivel de vigilancia. Y es light porque ahí, que se sepa, no completan el “tratamiento” con radiaciones más o menos intensas (Tampoco el sistema Targeted Individual es un programa de Televisión)

Con los Targeted Individual -que cada vez son más- esa vigilancia intensiva ya es una realidad.

El programa Targeted Individual no se aplica a todo el mundo, por ahora. Con muchos puede que ni lo necesiten. También es una forma de chantaje: Sé así, sé un robot. Sigue nuestro patrón. No te distingas de la masa y te dejaremos -aparentemente- en paz. Es el control a través del miedo. Por controlar, que no quede.

Y, a medida que el sujeto se individualice y vaya dando muestras de una personalidad genuina que no nos venga bien, tenemos un arsenal bien surtido. Podemos provocar problemas en el trabajo, con los vecinos, con el casero, con su salud… Y, si no es suficiente para usted, sacaremos el otro arsenal de nuestra guerra contra el ciudadano. Nuestras incomparables armas electromagnéticas, ocultas, que no destrozarán las paredes de su casa, pero lo destrozarán a usted

Luego tenemos otro programa profético: SUPERVIVIENTES, que es lo que deberán ser los ciudadanos en el mundo idílico -solo para la élite- que están pergeñando. Con pequeños amagos de premios al que más resista. Porque eso es lo que os espera, luchar a muerte por unas migajas de nuestros privilegios.

POLÍGRAFO

El polígrafo es una preparación para la arbitrariedad. Si han visto el programa habrán observado que al polígrafo no se le rechista, porque es un oráculo que nunca se equivoca. Todos los colaboradores, sin excepción, acatan sus dictámenes. El polígrafo se puede equivocar, pero no nos interesa que se sepa porque eso nos privaría de un arma -otra- para hacer y deshacer a nuestro antojo sin oposición. El polígrafo -por ahora- no es admitido como prueba en un juicio

Un mundo desastroso está siendo trazado a nuestras espaldad. Algunos -aunque no los suficientes- ya se están dando cuenta.

Coartadas facilonas de las que echar mano para satisfacer nuestros propósitos, dispone el poder usurpador. Hay que normalizar la vigilancia, la supervivencia, el juicio rápido. Porque eso es lo que nos espera.

Peo hay más ayuditas, más coartadas colaboradoras del etiquetado exprés para cualquier situación, cualquier oposición

Después están los medicamentos. Va a ser difícil encontrar un medicamento que -entre sus efectos secundarios- no contenga los DELIRIOS Y ALUCINACIONES. Y no me refiero a los medicamentos psiquiátricos, ya que esos merecen un capítulo aparte. No, me refiero a -por ejemplo- medicinas para el estómago, los dolores o las inflamaciones. DELIRIOS Y ALUCINACIONES. Si usted habla de algo que no le interese al poder, ya sabe: son efectos secundarios.

OMEPRAZOL.- Conocido protector del estómago -para proteger de otras medicinas que se estén tomando-. Entre sus efectos secundarios se pueden citar:

Dolor de cabeza, náuseas, vómitos. Sensación de malestar general y falta de energía. Hinchazón de labios, lengua, garganta. Visión borrosa, problemas visuales. Debilidad muscular.

Todos estos síntomas son muy conocidos por las víctimas de armas electromagnéticas o Targeted Individual.

Y también: VER, SENTIR U OÍR COSAS QUE NO EXISTEN. Como argumento para la impunidad de los acosadores psicológicos y físicos es cojonudo, no me lo negarán

CELECOXIB.- Medicamento para la artritis. También tiene como efecto secundario las ALUCINACIONES.

Y, en fin, se toman muchísimos medicamentos. Hagan su propia investigación, con el fin de no hacer esto demasiado prolijo. Coartadas para poner en entredicho lo que no interese no van a faltar. Por coartadas que no quede

En el periódico Mundo Deportivo:

La relación entre las enfermedades crónicas y las de salud mental …El cáncer, la diabetes, un infarto… pueden provocar depresión. Sus síntomas: Desesperanza, pesimismo, irritación, frustración… poco interés en pasatiempos y actividades, falta de energía, fatiga, dificultad para concentrarse, recordar detalles; problemas para dormir, cambios en el apetito y el peso; dolores de cabeza, calambres, problemas digestivos; pensamientos de suicidio…” Mira, todos estos también les resultan muy familiares a los Targeted Individual, porque los producen sin esfuerzo las armas electromagnéticas. Pero… Equilicuá!. Es una depresión. Punto pelota. Cuidadito con mencionar esas armas de la guerra al ciudadano

Y ¡Vaya! En otro periódico deportivo, el AS: “Descubren nuevos síntomas del extraño síndrome que provoca la COVID-19 en niños: …tales como anomalías en la voz y convulsiones. Dolor en todo el cuerpo, inflamación… Síntomas neurológicos que afectaban tanto al sistema nervioso central como al periférico. Y no podían faltar las socorridas ¡ALUCINACIONES!!! Sí, porque los niños, a veces, son más espabilados que los mayores; como ocurría en la película Parásitos, que el pequeño fue el único que se dio cuenta de que en el sótano de su mansión había gato encerrado.

Y mira por donde, hablando de gatos, llegamos al último ingenio para apuntalar la tontuna arbitraria. Se anda publicando profusamente el siguiente mensaje: “Los gatos huelen la maldad”.

Es verdad que un gato podría detectar una actitud hostil; incluso un bebé puede romper a llorar si oye hablar a gritos, aunque no entienda lo que dicen. Pero ni caso a la lógica.

Así que deberían instalar en las comisarías unas grandes gateras. Así, si falla el polígrafo, siempre quedaría la opción de LA PRUEBA DEL GATO!!!

©Paz Rincón Toledano, julio 2021

¿Qué es ser un Targeted Individual? I.

Three People – Rufino Tamayo, 1970

Pues es una persona que tiene toda su vida enfocada a defenderse de lo que significa ser un Targeted Individual (TI). Cada uno se defiende según sus atributos. He visto en diferentes plataformas de Internet verdaderos ingenios de Target para defenderse de las agresiones físicas:

-Una especie de colchón con refuerzos laterales, más una tapadera, construido todo con fibra de vidrio, polietileno, resina, vidrio orgánico y plástico

-Una jaula de Faraday de fabricación casera construida con dos capas de alambre de aluminio y con refuerzos a cada lado

-Una valla -alrededor de un colchón en el suelo- construida con cientos de botellas grandes de agua

-Apantallando su casa con materiales metálicos

Un target, pues, debe olvidarse de la decoración, a menos que tenga un casoplón y destine un ala del mismo a sus estrategias e instalaciones de defensa; y las otras alas decoradas para visitarlas recreando la vista, como quien va a un museo. Y después, rápido de vuelta al búnker

Pero lo del casoplón no suele ocurrir, porque a los targeted se les ponen dificultades para cualquier cosa, incluyendo trabajar. Así que más bien tienen problemas económicos. Imposible pensar en casoplones.

Otros escriben cartas a instituciones, blogs, en facebook, hacen videos o exhiben carteles.

Es difícil eludir el ser un target; es como si fuera un estilo de vida, o de no-vida.

El target es una persona inocente. No se suelen elegir como targets a convictos de delitos. El Programa Targeted Individual es un experimento de control. Lo que se experimenta es el dominio, el control total de una persona; la consecución de ciudadanos conformes con cualquier condición que se les quiera imponer.

En muchos casos, ese control y aquiescencia con todo lo que dicte el poder se consigue a base de propaganda o con una buena gestión -favorable a sus intereses- de los medios de comunicación. Por este motivo, se prefiere como targets a personas inteligentes y con sentido crítico. Porque el experimento no tendría sentido con personas que parece que ya han nacido domadas. Por eso se dice que, frecuentemente, los Targeted Individual son las personas más morales e integras.

Sin embargo, los Targeted Individual son difamados y desacreditados; no solo ocultando esas cualidades, sino adjudicándoles otras que casi nunca tienen que ver con su personalidad. Otra de las difamaciones y calumnias frecuentes es el adjudicarles algún tipo de problema o enfermedad mental. Esto se hace para que, cuando intente contar lo que le pasa, no tenga credibilidad, porque esto no les interesa a los perpetradores. También suelen decir que el target es malo. Se les puede adjudicar prostitución, pederastia… es decir, cualquier cosa que justifique el odio y el maltrato hacia ellos. De esa forma se consigue mejor predisposición en la personas reclutadas para colaborar en el acoso; porque así pueden creer que están haciendo justicia, aunque no conozcan al target de nada, que es lo que suele ocurrir en el 99% de los casos.

De esa forma, se crea un contexto alrededor del target en el que debe ser poco menos que perfecto, ya que, a la más mínima discrepancia, el oponente puede recurrir al argumento estrella que se le ha proporcionado: que está chiflado. Además, esto dota a los stalkers o acosadores de un sentimiento de estar bajo la protección de alguna Santa Madre Iglesia, lo cual acrecienta su soberbia, propiciada por sus informantes, por lo que el reclutado como Gangstalker, haciendo uso de esa información, se autoerige en el bueno y cuerdo por excelencia, por comparación.

Sin embargo, esa locura, si es que existe, los que dicen que existe también dicen que empieza en los años juveniles. Pero a los Targeted Individual, qué casualidad, se les adjudica justo cuando son seleccionados para ser Target, igual que el rosario de maldades. De manera que algunos, a la vejez viruelas, se encuentran con una personalidad nuevecita, a estrenar. Cosas veredes.

La explicación es que a los perpetradores les viene de perlas todo lo que quite dignidad y credibilidad al target, porque esa es su divisa.

De todo esto se desprende, por si alguien no se había dado cuenta, un programa perverso y malvado. Y mentiroso, y loco. Este sí. A este Programa Targeted Individual se le pueden adjudicar todas las adjudicaciones que se atribuyen a los Targeted Individual, porque es como si los perpetradores hicieran una catarsis invistiendo a las víctimas con todo aquello que les es propio.

Y ¿Qué finalidad tiene este experimento? Pues según todos los indicios, sería el último recurso para aplicar a los más combativos con esa nueva sociedad que se está gestando, ya no tan en la sombra, porque muchísimos ahora lo ven, pero que muchísimos también se resisten a aceptar

©Paz Rincón Toledano, junio de 2021

Targeted Individual. En el hospital (Sola, o en compañía de mosquitos)

Bio-mechanical eye III, Akdas First.

En noviembre de 2020, Adriana tuvo un dolorosísimo cólico biliar. Por fin -después de algunos incidentes que en otro momento relataré, fue ingresada en una clínica de Palsen.

La primera noche en esta clínica no pudo pegar un ojo en toda la noche. Además del intenso dolor en el costado derecho, el cual se irradiaba al pecho, a los hombros, y hasta a los brazos, tenía un dolor en la cabeza que tampoco era un dolor. Era como una fuerza que quería adueñarse de su cabeza, y convertirla en un puro suplicio, una tortura, un castigo, una colonización.

Una buena amiga le había dicho que cuando se tiene un cólico biliar duele hasta la cabeza. Pero ella sabía que estaba recibiendo un plus. Un tributo que cobran a los Targeted Individual, porque los perpetradores nunca desaprovechan la ocasión de acentuar un sufrimiento, porque eso está en su naturaleza, porque les han entrenado para destruir, y no pueden desaprovechar la oportunidad. Una ayudita en su tortuoso camino hacia la aniquilación del enemigo.

Se habían instalado en la habitación del piso superior. Esas ocasiones tampoco son desaprovechadas jamás. El piso superior es el paraíso del torturador. Las mayores aberraciones con dispositivos electromagnéticos de tortura son las que pueden perpetrarse desde el piso superior. La alegoría del control total podemos hallarla en el piso superior: mi reino por el piso de arriba de mi target. El piso superior es la expresión de mi sueño de superioridad, de la subyugación de mi objetivo, de su posición en un plano inferior.

La mujer tiene algunos problemas mentales y tenemos que observarla. Ustedes actúen con normalidad; no debe sospechar, porque si sospecha se echaría a perder el experimento.

Pero, como los buenos lectores de mis relatos habrán observado, los perpetradores han descuidado el entrenamiento del contexto, el de los colaboradores necesarios. Estos son los que informan al targeted individual de las órdenes que reciben de los perpetra Alfa, de la actitud conveniente, de lo que se espera de ellos.

Porque ellos son unos novatos en un mundo que les viene grande, muy grande. Su ilusión de verdad y realidad, de normalidad e integración, ha sido pergeñada a través de las cada vez menos disimuladas consignas de la televisión, la cual han instituído como compañera inseparable de sus vidas. Gurú, consejera y guía. La que les exime de tomar decisiones, de cuestionar, de pensar. Y, muertas por la directriz oficial, por el dolce far niente de dejarse mecer -sin resistencia- en la cuna del decreto gubernamental y de la comodidad inapelable que les proporciona, algunos se pierden a la hora del comportamiento creativo, como ahora.

Este retorcido maquiavelismo es muy útil para que el targeted no tenga la oportunidad de defensa que le proporcionaría un ataque directo. Que le diera una rápida información, en realidad.

Ella, la más representativa en el staff de esta nueva sensatez impostada, lo contó todo. Fue meridiana, diáfana, inapelable.

Era auxiliar de enfermería. Hacía curas, llevaba las comidas. Eso no lo hacen las enfermeras.

Estaba emocionada ante le papel de su vida: una paciente con problemas mentales a la que ella debía vigilar, pero con disimulo. Y nada menos que durante todo un fin de semana, cuando el personal se reduce. Así que ella tocaba a más en el sainete.

Los otros habían cumplido con su cometido con un suficiente. pero ella, ¡Ay! ella. No podía evitar asomarse de vez en cuando, sigilosa, sin avisar, de improviso; acrecentando la forma rápida y sin avisar de sus compañeros. Una soltura para la que no había sido preparada. Veremos que ocurre cuando todas sean unas perfectas señoritas Rottenmeyer, cuando el objetivo seamos todos, cuando el nuevo normal nos invada y obligue a cumplir a rajatabla los más delirantes deseos de los tiranos que pretenden gobernarnos con la divisa de su capricho y su codicia.

Ella, como una actriz meritoria con poco talento, iba contando el guion. Cada vez que entraba en la habitación y encontraba plácida a la paciente, sufría una pequeña decepción ¿Es que no va a ocurrir nada? Pues valiente pirada! Así que siempre procuraba encontrar algo que objetar, a ver si, por fin, se producía el milagro de la actuación desorbitada de la paciente, esa que le permitiría a ella la ejecución de su vida, y una subida al Olimpo de las auxiliares meritorias, inolvidables, icónicas.

¿Dónde vas?– Si Adriana se asomaba a la puerta

¿Es que no comes?– Sí se levantaba a por agua

No había manera. Todo era de una normalidad insoportable

Pero una tarde encontró una ocasión que no podía desaprovechar

Adriana había abierto la ventana para tomar un poco el aire. Entonces entró la auxiliar, ansiosa porque, por fin, ocurriera algo

Ah, no, la ventana no se puede abrir

-¿Ah, no?

-No; son las normas

-¿Las normas? Así que está escrito… porque si son normas- Dijo Adriana con su más profundo -aunque no intencionado- tono profesoral

Bueno, escrito, no. Pero es recomendable

Entonces Adriana vio en la auxiliar una cierta cautela, por primera vez. Antes, la sanitaria había abandonado cualquier precaución, porque pensaba que estaba ante una vulgar locuela.

-Ah, recomendable. Eso es otra cosa. De manera que entra sigilosa para ver si hago lo recomendable

-Bueno, nosotros aquí entramos sin llamar

Sin llamar, sí. Pero no sigilosos

Los otros habían hecho mejor su papel. Pero la torpeza de ésta delató el montaje que, por otra parte, era previsible ¿Qué ocurrirá cuando todas sean unas perfectas señoritas Rottenmeyer en ese Estado en el que se proyecta que se pueda disponer de los bienes de cualquier ciudadano?

Al día siguiente, a la hora de la limpieza, todas las ventanas fueron abiertas de par en par. Era preciso mantener el perfil bajo de los colaboradores necesarios, no se fuese a estropear el experimento.

Después, Adriana supo que, para justificar semejante despliegue, los visitantes vigiladores habían mencionado un protocolo antisuicidios, sin por eso dejar de lado la supuesta chifladura de la paciente. Claro, esa insistencia en estar en el piso superior y lo de manipular instalaciones eléctricas, no era ninguna tontería, y necesitaban una “razón” a la altura de su farsa. Tela marinera.

Y por eso, Ausi -he decidido llamar así a la auxiliar para facilitar el relato- estaba tan vigilante. La pobre mujer estaba decidida a proteger la vida de Adriana a toda costa. Por eso, si Adriana abría la puerta y se asomaba a los desiertos pasillos, creía que se iba a tirar escaleras abajo; y, si abría la ventana, era porque tenía la intención de desplomarse sobre el asfalto. No sabía que con las curas y la alimentación era suficiente, porque Adriana no se pensaba suicidar. Eso era solo una más de sus mentiras ¿Quién iba a contar esto, si no?– pensó Adriana – Mi pobre Ausi, mi confidente, a su pesar-.

Es la locura, esta sí, del Acoso Organizado Gang Stalking y la Tortura Electromagnética. Real y reconocido por la ONU. Sin embargo, hay que decir que, entre los Targeted Individual, sí ha habido suicidios. Tal es el grado de atrocidad al que son sometidos. No es tan difícil de creer. Usted imagínese ante la perspectiva de una sesión de tortura y descrédito nazis.  Muchos lo harían.

Pero los perpetradores no habían tenido suficiente. Pronto Adriana lo iba a saber…

(CONTINUARÁ)

©Paz Rincón Toledano, junio 2021

Confieso que he mirado (Sola, o en compañía de mosquitos, 3)

Mujer con ojos azules, Kees van Dongen

Tú miras, Él mira, Nosotros miramos, Vosotros miráis, Ellos miran… Uy! Qué tonta, me falta la primera persona del singular: YO, MIRO.

Esto me recuerda cuando tenía doce años y llevaba seis cantando en el Festival Pro Campaña de Navidad de mi ciudad, cuando decidí que quería estar al otro lado. Y mirarlo todo, qué os creíais.

Los acosatas pasaban con su coche, orondos y confiados, “con un pase gratuito a la impunidad”, en palabras de la excelente oradora y Targeted Individual María Lourdes: (Ingeniería social, base del Acoso Organizado) No sabían que ese era el día de mi reencuentro con la curiosidad, bendita inclinación.

Estaba en la parada del autobús de mi casa, con mi carrito, dado que los Targeted Individual no podemos tener coche, aunque económicamente nos lo podamos permitir, porque nos rajan las ruedas o rompen algo en el taller para que tengamos que pagar más. Sí, así como suena. Esto es así. Otro día les explicaré en qué consiste ser un Targeted Individual, aunque en este blog lo tengo más que explicado.

Pues ese día, puesta en modo voyeur en la parada del autobús –nada extraordinario, apoyada en mi carrito como si fuera un jubilado mirando una obra- llega –protegida por el caparazón de su carro- la primera acosata. Ésta, sorprendida porque la nueva situación no era como se la habían contado, paró el coche, bajó y se quedó mirándome. Dijo algo, no oí qué, pero su lenguaje corporal lo dijo todo. Yo estaba en modo observación y no dije ni pío, pero me sorprendió mucho la piel tan fina de una psicópata acosadora de viejas. Ciertamente no tuve que esperar mucho para observar la tesitura que presagiaba esa primera reacción.

Pude observar en los reclutados como acosadores reacciones que informaban sobre su nerviosismo ante la nueva situación:

-Cambiar de repente el sentido de su marcha

-Ponerse –con disimulo- la mano por delante de la cara para ocultarla

-Hacerse los sorprendidos como diciendo que ellos no, que su paso por allí era casual

-insistir para que yo cruce la calle si estoy en posición de mirar al lado de enfrente, y aunque no sea un paso cebra

-Dirigirse a mí, verbalmente, con cualquier excusa. Un día –rompiendo mi costumbre- hasta tuve que contestar, a ver si se callaba el hombre: “Oiga, tranquilícese, no se preocupe por mí, y viva su vida”

Otro día, viniendo del Hospital Quirón, a pie, sin carrito, estaba parada en una bifurcación con carretera preferente. Un coche que venía por la secundaria –esperando salir a la principal- me vio. Entonces, y con tal de no pasar por delante de mí y así evitar mi mirada, pegó un volantazo para cambiar el sentido, al mismo tiempo que se metía en la preferente, pasando por delante de los que venían con prioridad y cambiando el sentido al mismo tiempo. Los cláxones sonaron estruendosos para el infractor-acosador

Creo que mi mirada estaba funcionando como la del agente de la estación de Atocha, en mi camino a Moslan, despertando en ellos sentimientos de culpa, de reconocimiento de su delito, de la invasión de su dudosa intimidad, obscena, acosadora, dolosa. Ese mismo día, dos acosadores, hombre y mujer, de mediana edad, pasaron tres veces por mi lado, yendo y viniendo por las calles aledañas. La tercera vez, la mujer, en el puesto de copiloto, viendo la insistencia de mi mirada, comparable a su porfía acosadora, me enseñó un tieso dedo corazón, sobresaliendo entre sus compañeros flexionados, que, de ese modo, daban el protagonismo a uno solo de ellos, mostrando su resentimiento.

Otros parecían implorar que les considerase pasajeros casuales, transitando a sus cosas

Mi mirada, solo eso, les turbaba y les perturbaba. Sin embargo, puede que esa turbación les humanizara. Los perpetra Alfa prescindirán de ellos, eligiendo a los más embrutecidos, robotizados, zombies. Los que no muestren emociones, ni sensaciones; los más psicópatas. Estáis sentenciados, los emotivos. Pero no desesperéis, creo que hay unos cursillos que os ponen al día rápido. Hay que adecuar la educación a lo que exigen los nuevos tiempos. Lo ha dicho el creador del Informe Pisa, que los niños no deben ser educados por las expectativas del pasado de sus padres, sino por los requerimientos de la nueva sociedad.

Puede que esos requerimientos sean los inspiradores de la mamá que he visto, hoy por tercera vez y octava vuelta, con sus hijitos, de unos tres años. Antes les había dicho: “Venga, despediros de la yaya que hoy nos vamos de acoso”. Desde la más tierna infancia aprendiendo lo “nuevo”.

El hombre, el creador del Informe Pisa, llamado Andreas Schleicher, y ahora director del área educativa de la OCDE, ya está colocado en ese Organismo Oficial Europeo. Para los “despiertos” no son necesarias más explicaciones. Nunca la palabra “nuevo” me había dado tanto miedo.

Otra cosa que no me pasó desapercibida es la similitud de tocados, atuendos y atavíos de los acosatas: Moño en pompa y gafas para ellas; gorra visera para el caballero. Algunas variantes: Abundan las cabezas rapadas; incluso pueden encontrarse expresiones bobaliconas. Estas similitudes puede que no sean casuales. Servirían para que, en una improbable rueda de reconocimiento, se diluyesen los rasgos acosadores.

Una vez vi a una chica, muy dinámica ella, en su Audi rojo, del que salía en un aparcamiento de supermercado como jugando al despiste. Yo es que estaba allí, enredando con el móvil mientras llegaba la hora del autobús. Cuando salí de allí, la vi a ella, que salía también, detrás, sin haber hecho la compra.

Después de esto, y, en su afán por contradecirme, desacreditarme y desmentirme, puede que haya una reacción de visitas al peluquero; o al sombrerero. El que se lo pueda permitir. Yo les podría sugerir una opción más económica: ¿Qué tal un poco de gomina? Oye, y en serio, el otro día vi en el mercadillo unos bucket hat chulis, chulis. Ay! De verdad, es que esos moñines que lleváis no os favorecen. Modernizaros, porfi. Poneos a la altura del Nuevo Acoso Mundial. O a lo mejor Papá Perpetra puede echaros una mano.

Y no puedo dejar de reseñar aquí la actuación del más impresentable de los acosadores. Estando cerca alguna policía, no sé si local, familiar, nacional o internacional –da igual, porque quiero contar otra cosa- llegó el hombre. Mi mirada acusadora se encontró con su mirada acosadora. Entonces, debió pensar que  yo cambiaría mi comportamiento en esa situación, sin percatarse de que él era el que estaba cometiendo un delito. Así que, en un rápido movimiento de cabeza, como si tuviera el Baile de San Vito, empezó a mirar alternativamente al policía y a mí, como si yo no me hubiera dado cuenta y quisiera avisarme para que rectificara. Hay que ser extremadamente depravado, o extremadamente gilipollas, para, sabiendo que estaba ejerciendo de acosador, mantener esa actitud. Entérate de que no tengo que cambiar nada. Tú sí.

Este Acoso Organizado –en una de sus formas- está explicado en mis folletos. Por ejemplo en el último que he publicado. En los folletos, el acoso organizado se explica de una manera impersonal. Puede que el lector se pregunte como se materializa eso, como se materializa esto:

Es un esfuerzo sistematizado, coordinado, “formado por acciones individuales, pero ejecutadas colectivamente, para que ninguna persona en particular pueda ser nombrada o responsabilizada por el crimen”. Si un acosador solitario podría ser identificado fácilmente, en el acoso en grupo se diluye la responsabilidad. La fórmula es: anonimato y división del trabajo

Estas dos últimas entradas podrían servir para explicar cómo se concreta lo que aparece en los folletos. Pero, en verdad os digo, acosatas de Moslan: No os confiéis, porque no os lo he contado todo.

Y bueno, como ya he dicho antes. Contar esto les ayudará a afinar procedimientos, puede que a eliminar a los stalkers o acosadores menos dotados como tal, a envalentonarlos. Pero eso no puede ser una excusa para mantener silencio ante la arbitrariedad, el abuso y el crimen. Somos muchos los que estamos contando esto. No tenemos ningún problema, es esa sociedad, o asociación de malhechores, la que está actuando de un modo anómalo.

Esta entrada, y la anterior, van juntas, solo que tuve que parar para ir a comer, dado que estoy en un ciber público, prácticamente escribiendo en directo y con poca corrección. No tengo por ahora todas las comodidades que podría, pero no quiero excusas, como el mal bailarín

Para terminar este curioso “informe”, diré que, los que no están en el ajo, es que, sencillamente, ni me ven. Ya he descrito mi aspecto: nada que llame la atención de un conductor que va a lo suyo. Se fijan porque son acosadores y saben a lo que van. Ni más, ni menos.

Toda esta sucesión de actuaciones, que, consideradas aisladamente, podrían parecer nimias, para el Targeted Individual se traducen en un revoloteo continuo y masivo de acosadores a su alrededor, los cuales invaden su intimidad, escrutan todos y cada uno de sus movimientos, que luego ponen en común y utilizan para sucesivos ataques; incluso le impiden circular libremente y, en determinados casos, podrían provocar caídas o accidentes, por citar solo algunas consecuencias. Porque hay que decir que, desde algunos coches, se producen disparos invisibles, electromagnéticos, los cuales pueden provocar, entre otras cosas, pérdidas de consciencia. Esto creo que no lo saben todos los acosadores, ya que solo les cuentan lo imprescindible. Su ignorancia solo es comparable a su obediencia sumisa y acrítica

(Porque todo esto va acompañado por el Acoso Electromagnético)

Mujer menuda con carrito (Sola, o en compañía de mosquitos, 2)

Woman with Moth, Michael Sowa

Una mujer menuda con un carrito1

En Moslan, mayo de 2021

Esto que voy a escribir ahora no iba a ir aquí, lo juro por Dios, pero es que me muero de ganas de teclearlo. Y bueno, ya había advertido de que soy una narradora omnisciente y podría invertir el orden, luego revertirlo y después volverlo a mudar. Además, creo que, en este caso, el orden de factores no importa.

Es que ha ocurrido algo que es digno de ser contado, si bien hay algo que me jode en esto de contarlo todo, y es que les puede servir a los perpetradores, o perpetra, por abreviar, para ajustar sus procedimientos, y eso es como colaborar con ellos. Pero esto no es para ellos, así que, una vez más, estarán metiendo las narices donde no deben.

Al llegar a Moslan, los perpetra continuaron con su sistema de algo así como la simulación de una cacería humana con coches. Esta cacería podría consistir, tanto en continuos pases con coches a una frecuencia claramente inusual, cuando voy por la calle, como pasadas por la puerta de mi casa, cuando estoy en el interior. Justo a la puerta permanecen con el motor en marcha, pudiendo llegar a la media hora, mientras abren y cierran puertas, miran el motor, sacan enseres y los vuelven a meter, buscan objetos… pero todo esto con el motor en marcha, creando, sobre todo, polución, no solo para mí, sino para todo lo que se mueva por allí. El final de la calle va a parar a un descampado de hierba alta y espesa, que precede a una gran laguna. Esto quiere decir que, necesariamente, no es una calle de mucho tráfico. Esta calle tiene unas sesenta viviendas, casas en quad, muchas de las cuales son segunda vivienda de españoles o extranjeros, por lo que, no sé exactamente cuántas, permanecen vacías en muchas ocasiones, lo cual reduciría aún más la frecuencia motora.

Esto es ahora. En marzo, cuando llegué a Moslan, me alojaba en un apartamento cerca de la playa, por lo que la “cacería” sólo ocurría en la calle. En estos días, pretendía conseguir un alquiler anual, para dedicarme a buscar tranquilamente una casa con jardín económica, de las que aquí hay muchas, con mis últimos ahorros.

Sin embargo, en cuatro ocasiones en las que me interesé por un alquiler, misteriosamente, se rompieron las negociaciones ipso facto. Pero que nadie piense en desacuerdos con propietarios ni nada parecido. Fue vía telefónica y en inmobiliarias. Así que, sabiendo que eso era, nuevamente, infiltración e intervención por parte de los organizadores del sistema de acoso Targeted Individual y dado que tenía el apartamento de la plataforma de alojamiento por un mes, decidí concentrarme en la compra. De hecho, llegué a Moslan el 4 de marzo y el 26 de marzo estaba firmando con la notaria. Es decir, tardé veintidós días en comprar. Recuerdo que, en esos días, me senté en la terraza de una heladería, en la casi desierta playa por las restricciones del linfocito galopante, y justo pusieron una cancioncita que decía algo así: “No me importa que te vayas porque sé que volverás”. O sea, un nuevo y deplorable intento de organizar mi vida, como hacen con todos los TI’s.

Sabía, o intuía, que impedir un alquiler les resultaba relativamente fácil, pero desbaratar una venta, donde los beneficios son de miles de euros, y con un mercado paralizado y con mucha oferta, no era lo mismo. Así que allí que me lancé.

Y en este lance me hallaba cuando da comienzo la peripecia automovilística de acoso que quiero relatar.

En estos días del 4 al 26 de marzo, evidentemente, me di cuenta de las calles desiertas que, inmediatamente, a mi paso, se poblaban de tráfico hasta el extremo de producirse atascos. En plena epidemia de linfocito galopante, oigan.

Pero mira, estos días, por el motivo que fuera, que me da igual, decidí no establecer ningún tipo de contacto con esto, de manera que incluso evitaba el contacto visual. Curiosamente, al verme remisa, ellos y ellas procuraban meterme por los ojos su impudicia acosadora. Supongo que me creerían intimidada, avergonzada, no sé qué pergeñaría su cerebro de mosquito, aunque estos no son los mosquitos de mi título.

Una vez logrado el objetivo, cambié la actitud con los valientes acosadores de una mujer menuda con un carrito (Continúa en la entrada siguiente: Confieso que he mirado

Sola, o en compañía de mosquitos. 1

Woman and a Birdcage – Emilio Grau Sala, 1965

Llegué a la estación de Moslan el 4 de marzo de 2021, a las 16.20 horas. Podría haber llegado a las 14.20, pero cogí el siguiente tren en mi escala en Madrid para redactar un documento que justificase mi desplazamiento, ya que había muchas restricciones a la movilidad debido a la epidemia del linfocito mutante. También llevaba documentos acreditativos de la necesidad de mi viaje, pero quise reforzarlos con ese manuscrito aclaratorio.

En el último puesto de control, un agente de paisano con la cabeza muy rapada, miraba con ojos inexpresivos. Esa ausencia de expresión no es casual. En realidad funciona como un test de Rorschach. Es decir, cada uno la interpreta según sus temores, anhelos o expectativas. Una interpretación delatora. Pero para mí no era inexpresiva, porque yo soy una persona experimento, alguien que ha sido seleccionado para experimentar, como su nombre indica. Su mirada me miraba como si me conociera; pero no sólo eso, también me miraba como si yo lo conociese a él, como si nos conociéramos: “No vamos a hacer nada, no vamos a interrumpir tu viaje, no hagas nada tú tampoco”. Porque en ese estadio inicial de restricciones no se podían correr excesivos riesgos.


En la Edad Media, o en ciertos países tiránicos, entre mafiosos, o en tiempos de esclavitud, a los que se van de la lengua se la cortan. Con un cuchillo, una daga, un serrucho… o sea, de una manera que produce sangre y aparatosidad. En tiempos de linfocitos galopantes se ha prescindido de la sangría ejecutoria. Ahora, en el mundo que relato, se hace todo con medios electrónicos, electroacústicos y electromagnéticos, como en cierta vanguardia musical. Se corta la lengua, el brazo, el pelo; se rompen los huesos, la honorabilidad, las conciencias; se rompe la vida y la ética; el carácter, la hacienda; se rompe la crisma, el gobierno, la ley. El mundo roto, como un calcetín en el huevo de zurcir. No touch. Todo sin contacto, sin despeinarse, sin dejarse ver. Ocultos entre la maleza. Su propia maleza-maldad. Experimentando gratis; sin consentimiento. Este pa mí; y ésta también. Poquitos. Una minoría, y distanciados. Para que no se vean; no se toquen. Ellos tampoco. No touch. No sex. Sólo nuestro sex without contact. Somos los más tocones, los más promiscuos, los más voyeur. Pero no necesitamos que nos quieras, que nos aceptes, que nos des tu bendición. En este experimento no consensuado nos hemos apropiado de todo; también de tu alma y de tu cuerpo. Lo llamamos juego, a veces.
Nota de la editora, Margarita Elis, a pie de página
En el cuaderno de notas, y recogido con la misma fecha, aparece la siguiente nota de la autora:
Me he levantado un rato de la mesa escritora para pensar en qué nombre iba a elegir para poner a la ciudad. Eso de buscar nombres a veces me cuesta, otras, no. Por eso, mientras orinaba, me he dicho: No te vayas a pasar tres horas buscando un nombre ¿Qué tal Mosqland? -de mosquito y de tierra, en inglés. No está mal, suena como a croata ¿O mejor sin la q, Mosland? También puedo quitar la d, quedaría Moslan. Ah, pues este me gusta más que el otro, que es demasiado explícito. Además es una palabra llana. Las agudas son como más toscas: tostón, latón, colchón… Las llanas, alma, arte, alba… son más elegantes, me parece ahora. Como Moslan. Vale, decidido. Estarás contenta -he pensado- no has tardado nada. Sí, mira, una meada.

27 de julio de 2025. En la calle Alondras, de Moslan. Prólogo de ‘Sola, o en compañía de mosquitos’

Woman picking flowers Frantisek Kupka, 1909

27 de julio de 2025. En la calle Alondras, de Moslan

Lo que se va a relatar a continuación fue encontrado por mí en una casa de la calle Alondras, en Moslan, impreso en papel y en un pen drive. También había un cuaderno de notas. Estaba todo en el interior de una puerta hueca, la cual fue despegada por una de las caras de la hoja, y vuelta a pegar después de dejar el relato en su interior.

Según reza en el sobre que guardaba el relato impreso, hay una versión corregida, oculta en otro lugar de esta vivienda, pero aún no la he encontrado. Espero que eso ocurra al continuar con las obras en la casa. Añade en la nota que esta es una versión apresurada, acuciada por las circunstancias

Margarita Elis, editora

13 de mayo de 2021

Inicio hoy este relato. Sé, que muchos lo creerían a pie juntillas si lo contasen a través de cauces oficiales. Todos esos que tienen una “sensata” seguridad en todo lo que les transmite el poder de turno; los que califican sin rubor de chiflados a todos los que se apartan del credo mayoritario; la masa adormilada que permitirá la hecatombe.

Pero mis compañeros Targeted Individual (TI’s) lo van a entender, lo van a corroborar, lo van a creer. Porque los TI’s tenemos información privilegiada, aunque incluso a los TI’s se les está intentando confundir mezclando el programa Targeted Individual con satanismo, extraterrestres, terraplanistas, sucesos paranormales, religión.

Incluso a TI’s les he oído decir que cosas que dicen en su casa, estando a solas, las repiten literalmente en radio o televisión. Y lo cuentan como si eso fuera algo paranormal. Pero vamos a ver, si eres un TI no estás nunca a solas. Un TI está monitorizado 24/7/365. En serio; no hay nada mágico, ni misterioso, ni sobrenatural, ni nada por el estilo. Es mucho más sencillo: en todos los medios tienen destacados infiltrados, asesorados, aleccionados… como guionistas o formando parte del equipo de guionistas, o de lo que sea, y rápidamente les pasan la información para que lo incluyan en el programa que –naturalmente- saben que está viendo el TI. Hay tecnología de sobra para saber qué programa está viendo el TI, lo cual, a nivel tecnológico, es una peccata minuta, algo muy modesto dentro de la magnitud de los medios disponibles, los cuales se pueden calificar, aquí sí, de ciencia ficción, e, incluso, la superan. Una vez más, la realidad supera a la ficción. Pero los más incautos de entre los TI’s pueden pensar en sucesos psíquicos, espirituales, mágicos. Olas divinas que van y vienen creando esas coincidencias. De verdad que es mucho más sencillo. Pero antes deben darse cuenta del nivel de infiltración en cualquier parte. Sí, puede que sea más fácil verlo siendo Target. Pero si no se tienen en cuenta unas cuantas premisas básicas, no podrán ver todo lo demás. Puede que, en algún momento, las enumere ¿Por qué no ahora?

  • 1.- Brutal nivel de infiltración e intervención en cualquier parte. Cualquier parte
  • 2.- Gobiernos –en todo el mundo- que son meros títeres en manos del verdadero poder fáctico (los dueños del dinero) Este poder fáctico podrá permitir cierta capacidad de maniobra siempre que no le toquen su interés sacrosanto
  • 3.- Dispositivos electromagnéticos de vigilancia, tortura, provocación de enfermedades; capaces de muchísimas cosas y, por supuesto, de producir la muerte. Todo ello sin contacto, sin visibilidad
  • 4.- Propiedad de los medios de comunicación, con manipulación de la información a su conveniencia

Todo esto, una vez que se tiene muchísimo, ocurre como con el dinero, que se multiplica solo. Y no es ya solo el dinero; es el poder, y el dominio y el control; el sueño de cualquier mafioso

Así que, los que tienen el defecto de darse cuenta de todo no les caen bien. Cuanta más cuenta te des, menos bien les caes. Y si creen que tienes la capacidad de convencer a alguien de algo te puedes preparar. Podrán acusarte de conflictivo, loco… lo que haga falta. El aislamiento no es solo para que los acosos sean más eficaces,; también es para que el Target no largue por esa boca.

Dejan hablar un poco en Facebook. Pero los muros de Facebook solo los leen los otros TI’s. Son como aquel corralito que quería implantar Ana Botella para manifestaciones. Pretendía que fuesen a un lugar como la Casa de Campo o equivalente, en un espacio habilitado al efecto, al abrigo de los otros ciudadanos, a manifestarse. Para ellos mismos. Facebook es como un manifestódromo para TI’s.               

Los negacionistas del virus son, que se sepa, “despiertos” ante la peripecia del virus terrible. En lo de los TI’s no entran.

Se dice que los escritores de distopías han escrito en ese género de ficción para evitar la censura. Por eso, cuando leí a Ishiguro, en su Nunca me abandones, todo me pareció una alegoría de los Targeted Individual: Personas inocentes –como los Targeted Individual- seleccionadas para una explotación máxima, ser donantes de órganos; nacer y ser criado para que, al llegar a adultos, fueran extirpados sus órganos con destino al mejor postor. También les hacían escribir y dibujar, exprimir al máximo sus más profundos sentimientos, para apropiarse, también, de su alma.

Por otra parte, el escribir todo lo que hacen los acosadores y torturadores, es una manera de revalidar su tarea. Como si yo les estuviese expidiendo un certificado por los servicios prestados y que, gracias a mi escrito, les colgasen una medalla.

Pero quiero escribirlo.

Intentaré ser procaz, desinhibida, impertinente. Intentaré usar con rectitud los exabruptos, las maldiciones, las blasfemias; ofender a los ofendibles. Intentaré escandalizar a los escandalizables. Retírense los biempensantes, los mojigatos. Aunque esto sólo parece la declaración de intenciones de un escritor con ínfulas de enfant terrible.

En realidad, los prólogos o introducciones deberían escribirse después de concluida la obra; porque si un prólogo debe resumir, o adelantar, lo que se va a encontrar después, eso solo se sabe al final. Pero también se puede escribir un prólogo antes y otro después; así se podrían comparar los propósitos y el resultado. En música, las oberturas son un compendio de los temas que después se desarrollan en la ópera. En ese caso, es mejor escribirlos al final ¿En literatura? Bueno, esto no son más que una notas que he ido apuntando mientras ponía a punto una casita que tendrá mucho que ver en esta obra. A mano. Después será ella para teclearlas, porque, por ahora, no tengo teclado, ni siquiera el de mi piano

Una de las últimas de esas notas fue a propósito de mi baja en la anterior vivienda. Recordé aquel poema de Bécquer:

“Los suspiros son aire y van al aire,

Las lágrimas son agua y van al mar

Dime, mujer, cuando el amor se olvida ¿Sabes tú dónde va?”

Pues yo igual con el router:

Los router son cable y van al cable

El descodificador es algo ¿Qué sé yo?

Cuando el contrato muere ¿Sabe alguien dónde van?

Porque ¿Para qué quiere la compañía un router viejo? ¿No se lo llevan nuevecito a cada usuario cuando le ofrecen un precio que se triplica en unos meses? ¿Para qué quieren los viejos, entonces?

Creo que es para cobrar. Porque habrá gente que, por diferentes motivos no pueda devolverlos. Y con prisas, en quince días. Y no cuando tú quieres sino a partir de una fecha que ellos ponen. Mientras, me siguen cobrando sin decirme qué es lo que me cobran, sin una mala factura, ni siquiera electrónica.

Es difícil eludir el ser un target, sobre todo si te lo recuerdan todos los días. Así que habrá notas sobre eso.

A los perpetradores, una vez que está avanzado el experimento, o incluso antes, lo que más les importa es que lo cuentes y te crean. Para evitarlo son capaces de internar al target, sin motivo alguno, en una institución psiquiátrica, para quitarle toda credibilidad. Su catadura moral está en números rojos

Creo que no todos los stalkers o acosadores acosan alegremente. Hay profesionales que DEBEN hacerlo si no quieren ver comprometidas todas sus ocasiones de trabajar. Una vez uno me dijo”Yo, como si me manda llenar el coche de tierra. En realidad me estaba dando explicaciones del porqué de algunos retrasos. El mensaje era: “Mi jefe es el que me da trabajo, que es el pan de mis hijos, así que no me queda más remedio que obedecer a mi jefe”. Otra persona me lo dijo más claro aún. No diré más para no comprometerlo

Así que el problema no es que los targets lo cuenten. O no solo. Muchos lo ven, y lo entienden, pero están atenazados por la “Ley del Silencio” ¿Han visto películas sobre la mafia calabresa, o siciliana, o la americana? En fin, cualquiera de las mafias que en el mundo han sido. Ya saben cómo funciona. Luego, la forma se convierte en el fondo, es decir, creerse las “justificaciones” de por qué a alguien se le acosa, para sentirse mejor. Es un poco como el Juez Dredd Yo digo quién es el bueno y quién el malo y de paso me lo cargo (De lo que no nos avise Hollywood…)

Y este es el prólogo de lo que me gustaría que fuese lo mejor que he escrito. Y me gustaría que fuese largo, no piezas cortas, como hasta ahora. De esas ya he hecho unas cuantas que me gustan. Ahora me gustaría una obra larga, como una novela. O muchas páginas, continuación unas de otras. También este prólogo podría ir como un capítulo más; el diecisite, por ejemplo. También me gustaría publicarlo cuando ya estuviese terminado y mientras, tenerlo guardado, atesorarlo como una propiedad valiosa, y, como un narrador omnisciente, cambiar un nombre, una coma, una frase o un capítulo entero. Incluso cambiar el orden de los capítulos: Ahora el quince lo cambio por el dieciséis, porque soy una narradora omnisciente y puedo hacerlo.

Pero el guardarlo hasta que esté terminado no es tan fácil, porque soy target y me lo pueden leer, porque siempre están escudriñando todo lo mío. Y, lo peor, podrían apropiarse de ello. Hace poco, que he estado mucho tiempo sin escribir, se me ocurrió decir en mi casa, en voz alta “Es que estoy en barbecho, qué pasa”. Bueno, pues a partir de la tarde siguiente, en un programa que ponía, estaban continuamente con el barbecho p’arriba y el barbecho p’abajo. Así que mi ocurrencia podría pasar por la simple repetición de una palabra de moda. No le di mucha importancia, pero es un ejemplo de cómo pueden llegar a funcionar con sus guionistas infiltrados.

Así que ¿Habíamos quedado en que esto sería una distopía? Pero muchos, yo misma, han dicho que las distopías se hacen realidad. También muchos han dicho que la mejor manera de reflejar la realidad es a través de la ficción; y que la realidad supera la ficción. Tantas cosas… que muchos lo confunden. El cronista, desesperado, dice al final: “Creed lo que os de la gana”. Como si al expresar ese imperativo, después, cuando el lector crea, finalmente, lo que le dé la gana, pudiera sentir la emoción de haber sido obedecido. Pero, ficción o realidad, la obra es el alma del escritor. Y eso debió pensar Flaubert cuando dijo: “Madame Bovary soy yo”. Targeted Individual también soy yo. Por lo tanto, después de estas consideraciones previas, yo también escribiré lo que me dé la gana. Después, vosotros mismos. Y ahora ya, si puedo, por fin, escribir el título: Sola, o en compañía de mosquitos (Targeted Individual)

Folleto sobre Acoso Organizado Gang Stalking

Radio Nevera, la emisora más fresca

Imagen encontrada en Pinterest, sin autor señalado

¿Qué es Acoso Organizado?

Es un esfuerzo sistematizado, coordinado, «formado por acciones individuales, pero ejecutadas colectivamente, para que ninguna persona en particular pueda ser nombrada o responsabilizada por el crimen» en palabras de Stacy Jane. Si un acosador solitario podría ser identificado fácilmente, en el acoso en grupo se diluye la responsabilidad. La fórmula es: anonimato y división del trabajo.

Lo anterior es aplicable a muchas situaciones de Acoso Organizado. Los criminales acosadores siguen ese procedimiento. Es una descripción a grandes rasgos. Los detalles pueden variar, pero ese protocolo de reparto de responsabilidades entre varios delincuentes es invariable.

La víctima, además de acosada, es vigilada 24 horas por diferentes medios, desde sofisticados dispositivos tecnológicos hasta individuos apostados en cualquier esquina sin apartar la vista de un móvil con el que avisan de los pasos que toma el objetivo o víctima.

Los acosadores, gracias a los dispositivos de vigilancia en el…

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Targeted individual, Acoso Organizado -Gang Stalking- y Electromagnético.

Michael Waraksa. El poder del espionaje global

El Gang Stalking es la expresión barata y callejera del dominio que viene (Paz Rincón Toledano)

Programa experimental de castigo físico y psicológico a personas inocentes, de las que se estudian reacciones ante las diferentes formas de hostigamiento.
Pero también se experimenta con el entorno, practicando diferentes formas de ingeniería social, siendo este aspecto el que va cobrando mayor fuerza, pasando a ser el Objetivo Individual (Targeted Individual) un mero blanco o diana en el que practicar el tiro los miembros del entorno que conforman el grupo de estudio de la ingeniería social. El “tiro” se traduce para el Targeted en Acoso Organizado, sin que por eso cese la Tortura Electromagnética.
Este grupo puede estar formado por familiares, vecinos o habitantes de la ciudad en general: un ejército obediente, acrítico, esperpéntico. En este experimento de ingeniería social se les convierte en Stalkers o Acosadores. Se les puede reclutar mediante coacciones -o beneficios- de algún tipo, pero también convenciéndolos de que están prestando un servicio a la comunidad, porque la víctima es un indeseable al que hay que eliminar.
Las armas del acoso psicológico contra las víctimas son las difamaciones, las calumnias, el descrédito; las del acoso y tortura física son Dispositivos Electromagnéticos de vigilancia, tortura y menoscabo físico
Actualmente, un movimiento de falsos Targeted Individual (TI), que no son otros que los propios perpetradores, entre otros ingenios, buscan continuamente nuevos nombres con el fin de diluir la realidad, en un claro alarde de colaboracionismo con este programa.
Se pueden encontrar muchas páginas en la web que informan sobre esto; pero también otras que desinforman: son las de los perpetradores.

Persona experimento y Nuevo Orden Mundial

Control del alma, Peter Halley 1991

Soy, en nomenclatura internacional, targeted individual, traducido literalmente como individuo objetivo. No me gusta la traducción porque “objetivo”, en español, tiene múltiples significados, y lo de “individuo” lo dejo para los perpetradores. Así que voy a probar con persona experimento, porque siempre que he tratado de explicar esto he buscado la máxima claridad, porque ya está bastante enmarañado todo lo que significa el término y las implicaciones que conlleva, aunque las personas experimento lo entendamos muy bien.

Una persona experimento es alguien que un sistema encubierto ha elegido como blanco de ataques físicos y psicológicos para debilitarla, con el fin de lograr sobre ella un control total. Dicho sistema encubierto pretende estudiar las reacciones de diferentes tipos de personalidad ante cada uno de los ataques o ante el conjunto de los mismos.

El sistema, y dado que -nominalmente- vivimos en democracia, es encubierto, porque, para llevar a cabo ese sistema, se deben cometer delitos y actos inconstitucionales, entre otros

1.- Vigilancia exhaustiva sobre la persona experimento

2.- Acoso y hostigamiento organizados

3.- Mentiras, difamaciones, calumnias, asesinato social

4.- Provocar dolor, dolencias, enfermedades, debilidad y deterioro físicos. Asesinato lento

1.- Vigilancia exhaustiva sobre la persona experimento.

Esto se hace para conocer a la persona y así programar un acoso a la medida, además de para conocer, al segundo, sus salidas de casa y preparar de inmediato algún acto acosador. Para esto no se duda en reclutar individuos que vivan en las inmediaciones del domicilio de la persona experimento. Estos individuos deben estar dispuestos para salir ipso facto a cometer un delito de acoso. También, por medio de la vigilancia extrema, se pretende conocer las debilidades y fortalezas de la persona experimento. Así como sus costumbres, horarios, lugares que frecuenta. La vigilancia se lleva a cabo a través de los siguientes medios

-Hackeo absoluto de sus medios electrónicos, tales como ordenadores o teléfonos. Visitas web, conversaciones telefónicas, comunicaciones vía WhatsApp o similares

-Dispositivos instalados en las inmediaciones de su domicilio; de vecinos colaboradores; e incluso en el propio hogar de la persona experimento, que monitorean su domicilio y a la persona experimento dentro del mismo.

2.- Acoso, hostigamiento

Se lleva a cabo -entre otras cosas- mediante acciones repetidas de muy diversos tipos. Algunas de estas acciones, consideradas aisladamente, podrían parecer nimias, pero la repetición persistente las convierte en acoso. Esto es algo que cualquier persona experimento podría explicar muy bien. Se buscan reacciones de ira que hagan quedar mal, incluso como demente, a la persona experimento, y buscar motivos incluso para internarlo. Reclutan a una gran cantidad de stalkers o acosadores. Esto es posible por el poder que los reclutados pueden percibir en los organizadores, los cuales pueden conseguir tal colaboración por las buenas o por coacciones en el grado que necesiten.

3.- Mentiras, difamaciones, calumnias, asesinato social

Esto se hace con el fin de desacreditar y quitar credibilidad a la persona experimento, para que, al denunciar o comunicar dichas prácticas, no sean tomadas en consideración. También se organizan campañas de odio, presentando a la persona experimento como alguien despreciable, malvado o peligroso, no dudando, si lo creen conveniente, en acusarlo de las acciones más repudiables socialmente, tales como prostitución, maltrato, pederastia… De este modo motivan a las otras personas para cometer actos acosadores, porque les hacen creer que la persona objetivo se lo merece y ellos están prestando un servicio a la comunidad. La mayoría de estos individuos reclutados suelen ser personas con poco criterio y formación. Incluso se recluta a delincuentes, expresidiarios, vagabundos…

4.- Daños físicos, dolencias, enfermedades, deterioro físico

Esto se lleva a cabo con unas armas de nueva generación, las cuales son muy peligrosas, además de por los efectos contra la salud que provocan, porque pueden permanecer ocultas y actuar atravesando paredes, casas enteras, de, prácticamente, cualquier material.

FINALIDAD O APLICACIÓN DEL EXPERIMENTO

El confinamiento ha provocado en muchos, me incluyo, nuevas reflexiones. En mi caso, desde mi condición de persona experimento. Muchos han “despertado”, percibiendo la proximidad de una nueva sociedad con unas condiciones terribles, excepto para, posiblemente, el 1%. Un sistema de control para esa nueva sociedad que se está gestando en la sombra. Algunos lo llaman Nuevo Orden Mundial.

Cuando la propaganda televisiva, o el sistema de crédito social, que ya se aplica en China, no sea suficiente, se recurrirá a la tortura y al acoso para mantener la paz, su paz. Lo han hecho -torturar y acosar- sobre personas inocentes, incluyendo niños y ancianos, simplemente por experimentar y perfeccionar sus dispositivos y procedimientos. El siguiente paso sería la aplicación práctica, un castigo, o forma de eliminación, para los más “inadaptados” al nuevo orden. Una sociedad en la que el poder sería utilizado para ejercer el control total.

Los perpetradores, o los interesados en que este sistema permanezca oculto, han venido refiriéndose al mismo como “teorías de la conspiración”, término creado por la CIA para evitar preguntas embarazosas cuando ocurrió el asesinato de John Fitgerald Kennedy, uno de los primeros en avisar de esta nueva sociedad que se estaba preparando en la sombra.

Los encargados de llevar a cabo esta transición al Nuevo Orden Mundial, cuentan con infinitos recursos y poder sobre cada uno de los estamentos más decisivos, tales como medios de comunicación, medicina o seguridad en general

Hasta ahora, había descrito los procedimientos del Acoso Organizado y del Acoso Electromagnético de mil maneras distintas. Intentaba ser clara, concisa, didáctica, pedagógica; porque me moría porque lo entendieran, y me creyeran. Pero no era una cuestión de explicarlo mejor o peor.

No soy yo, es la venda en los ojos que se han puesto algunos. Mil veces me he preguntado ¿Cómo podría explicarlo para que la gente me crea? ¿Qué es lo que no entienden? ¿Por qué no lo creen? Las objeciones eran ¿Y por qué te van a hacer eso a ti? ¿Qué tienes tú de especial para que gasten tantos recursos en ti? Y ¿Cómo van a amedrentar a otros con esto si no quieren que se sepa? Pero es que la persona experimento no importa, igual que no importa un animal de laboratorio en el que se prueban vacunas o tratamientos. Es imprescindible el mono, pero solo como objeto de experimentación.

También me pregunté muchas veces sobre el porqué de esa experimentación con la tortura y el acoso ¿Por qué hacen esto? ¿Qué sentido tiene? Pero por fin ha llegado la cuadratura del círculo: la relación entre ambas cosas, el “sentido” de la locura psicópata que se lleva a cabo con las personas experimento. Un virus ha traído la respuesta.

Como ha quedado de manifiesto por las declaraciones de médicos, analistas, exagentes, etc. con amor por la verdad, todo el asunto está rodeado de contradicciones, improvisación y otras falsedades. En realidad es un paso más hacia una nueva sociedad hipercontrolada, distópica.

Hemos experimentado hasta la saciedad, en algunos casos hasta la muerte, con los targeted individuals o personas experimento. Ya estamos listos para hacerlo extensivo a los demás. Podemos dar un paso más. Ya podemos utilizar la tortura y el acoso como evento habitual, cuando sea necesario ¿Qué la propaganda incesante que emitimos por la televisión no es suficiente? No problem. Tenemos algo para los más recalcitrantes. De eso iba nuestro experimento ¿Lo entienden ahora?

Robert Edwards lo contó muy bien en 2006 (Tierras de sangre)

MÁS CINE, POR FAVOR

Y, si no quieren leer todo este “rollo”, véanlo en el cine. Los directores están muy en contacto con los iluminati hollywoodienses y tienen oportunidad de observar muchas cosas… con su ojo crítico. Porque para hacer una película medianamente buena hay que tener un gran talento, además de reunir otros muchos: guionistas, actores, músicos… Será por eso por lo que, el cine, con frecuencia, me sorprende.

Cito de nuevo una película a la que ya me había referido. Sí, porque contiene una escena que me parece una obra maestra de la concisión, de la precisión e, incluso, de la predicción. La película es Tierras de Sangre de Robert Edwards, 2006. La escena es una en la que el tirano de turno en el poder va a visitar a su cineasta esclavo, al que mantiene encadenado a una silla, para que no queden dudas del mensaje. Al tirano le gusta hacer cine, pero él no es uno de esos talentosos directores. Entonces tiene a su cineasta esclavo para que le mejore el resultado. El cineasta se las ve y se las desea para complacerlo. Pero tiene que espabilar porque, si el tirano se enfada, acciona un dispositivo de tortura que daña al cineasta. Si, por fin, lo agrada, mediante otro dispositivo le suministra un pequeño premio. Pero no parece que ese premio sea equivalente al castigo: Si no haces lo que queremos recibirás un fuerte castigo. Sí, por el contrario, das en el clavo, te premiaremos, pero no mucho porque, al fin y al cabo, no tenemos por qué hacerlo, dado que, si te necesitamos, tendrás que servirnos, tanto si quieres como si no.

Arte encadenado, control del alma. Tierras de sangre, Robert Edwards en 2006

UNA PROPUESTA

Crear un nuevo partido político que exponga todo esto. Oficialmente vivimos en democracia, así que tendrá que haber elecciones. Cuando hay elecciones, por ley, los partidos tienen derecho a exponer su programa en los medios masivos. Es, por lo tanto, una oportunidad de llegar a más gente. De modo que hay que aprovechar eso. Toda la gente que ha “despertado” debería apoyar a este partido. Hay que hacer todo lo posible para evitar esa sociedad distópica que pretende acabar con lo mejor del ser humano: la libertad, el talento, la creatividad y el sentido crítico. El alma humana.

©Paz Rincón Toledano, agosto de 2020