La isla, de Michael Bay

Damian Elwes
Damian Elwes

Al director de casting de La Isla le encargaron que encontrara un actor para decir las frases ingeniosas -no muchas- de la película. Tuvo el acierto de sugerir a Steve Buscemi, quien, con su físico desgastado, se despega de la asepsia de la pre-isla prometida, el ansiado paraíso al que conducen las mejores promesas, esas que no hay que cumplir

¿Quién es Dios?

Alguna vez has cerrado los ojos y has deseado algo?

Pues Dios es el que te ignora

Los habitantes de la pre-isla nacen ya mayorcitos y con recuerdos de infancia agradables incorporados, porque son clones encargados por un patrocinador. Es una nueva modalidad de seguro de vida, por el módico precio de cinco millones de dólares, cuatro mil quinientos más que el Cadillac último modelo del “mecenas”, y que funciona por reconocimiento de la huella dactilar del propietario. El sistema es como el de Nunca me abandones, solo que allí los clones nacen pequeñitos y tienen su infancia, su escolaridad y su adolescencia, en la que desarrollan su personalidad sin implantes de recuerdos ficticios. Tal vez por eso aquel relato resulta más interesante

Cuando Ewan McGregor, el atlético clon de Lincoln, encuentra un insecto volador y consigue introducirlo en una probeta, lo mira extasiado ý dice “¡Un bicho!”. Pero no le cuadra con las informaciones sobre la supuesta contaminación mortal existente fuera de su tecnologizado refugio

En “úteros” como estos fueron criados -para ir a “la isla”- Johansson y McGregor

El mayor deseo de los clones es ingresar en “La Isla”. Por eso realizan el supuesto sorteo en una fiesta, en la que beben batidos de verduras, no se les vayan a estropear las entrañas y no le sirvan al pagano cuando se ponga malito. Cuando eso ocurre su clon es el que “gana” el sorteo. O sea que sí, que estaban amañados, como suponía uno de ellos. McGregor, después de lo del insecto está más que mosqueado, aunque el bicho era una avispa, y un día, para indagar mejor, se coloca una bata de currante con un diseño y un corte como de alta costura, tipo Armani en la alfombra roja.

Después de lo de la bata -así cualquiera- Ewan se va enterando de cosas, como de que tienen unos patrocinadores que se encargan un seguro de vida. Ese seguro consiste en que les hacen un clon, por si necesitan un trasplante. El muchacho, que antes de espabilar es más inocente que las amapolas -en realidad solo tiene tres años- se pregunta si estos patrocinadores lo saben o les importa. Pero Buscemi, que siempre le saca de dudas, le contesta

Que comas hamburguesas no implica que quieras conocer a la vaca

Después se escapan McGregor y Scarlett. Descubren serpientes, bailarinas voluptuosas -llenas de vida- y lo que es un tribunal. Los pobres se quedan de piedra

Mientras, el amiguete de McGregor también está mosqueado y se lo cuenta al jefe, y, dándoselas de listillo, dice que piensa investigar. Pero al jefe no le interesa que le arruinen el negocio, así que saca una jeringuilla y se la clava en el cuello al investigador, que, la verdad, no pega ese arcaico sistema de liquidación de curiosos con los sofisticados y transparentes úteros gigantes que paren veinteañeros. Y es que las pelis de ciencia-ficción enseguida envejecen en algunas cosillas.

Pero Ewan y Scarlett siguen a lo suyo, y van a ver al patrocinador para que les ayude a revelar lo que se hace en el instituto. Y eso que alguien, con muy buen sentido, dice

¿Quién lo creería?

Pues efectivamente, nadie, por la sencilla razón de que todavía no se lo han contado en la televisión

Así que cuando el Ewan rico, que se llama Lincoln, sale de sus aposentos va y dice

¿Qué hace mi seguro de vida sentado en mi sofá?

Dime ¿Cuánto te he costado?– responde con otra pregunta Ewan, como si fuera gallego

Cinco millones de nada

Después se van juntos en el Cadillac. Manejan indistintamente, porque han clonado incluso las huellas dactilares, qué se creían, hasta que les encuentran los de seguridad, aunque tardan que te mueres. Como la peli la hicieron en el 2007 pero transcurre en el 2019 dirían ellos, bah, ahora falta mucho, qué sabe nadie. Pero los años pasan y, con los medios de ahora, no hace falta ni que te encuentren porque, si quieren, nunca te pierden, cuanto más dentro de dos años.

Lo que ocurre después me recuerda a un caso real, en el que un millonetis que tenía unos perros muy agresivos para defenderse, es devorado por sus propios canes. O sea, que matan a uno de los dos, pero, como son idénticos, a simple vista no se sabe a quién le ha tocado la china, aunque enseguida dan una pista: el que sobrevive, echa una mentirijilla para proteger a Scarlett ¿Adivinan quién es el que ha salvado la vida? Esto en realidad es un spoiler, pero en esta película no tiene tanta importancia como en las de Hitchcock

Yo soy de las que creen que el guion es mejor que la película. Un poco más de emoción -a lo Spielberg– y más sugerencias para la reflexión le hubieran sentado bien a esta nueva parábola sobre el poder de los poseedores del dinero. Aquí lo ha sustituido por una persecución a base de efectos especiales que de pronto parecía que estabas en otra película, como si hubieran querido contentar a todo el mundo…

©Paz Rincón Toledano. Publicado (y desaparecido) aquí, Kontrapunto Severo el 18 de agosto de 2017

la-isla-michael-bay-2004
La isla, de Michael Bay, 2004
Steve Buscemi

Control mental por la cuenta de la vieja -o- ¿Por qué lo llaman control mental cuando quieren decir tortura brutal? 

War – Arnold Böcklin, 1896

Si yo fuera cineasta, aprovechando la a veces apabullante precisión del lenguaje cinematográfico, utilizaría la siguiente secuencia:

Primera escena.- Aparece, en un televisor, un busto parlante relatando las noticias del día.

Segunda escena.- Más tarde, en una pequeña bifurcación de caminos de una pequeña ciudad, a la puerta de tres casas bajas que forman un triángulo que marca el cruce de las vías, dos mujeres y un hombre conversan. Están convirtiendo, muy convencidos, el soliloquio del locutor en un diálogo a tres. Repiten, exactamente, el relato televisivo, pero, como en un mediocre concertante final de una ópera, con escasas variaciones de los temas de la obertura; sólo una repetición sin variaciones, exceptuando las tímbricas.

Lo que me hubiera gustado transmitir, a través de estos fotogramas, es la capacidad de los medios de comunicación masivos para conducir a la gente por los caminos que son propicios a los dueños de tales medios. Dicha capacidad, en muchísimos casos, es suficiente para mantener al usuario en una conformidad muy favorable a estos sinarcas y sus dirigentes afines. Algunos lo llaman “Lavado de cerebro”.

Si cualquiera de estas tres personas fuese sometida a un 24/7/30, es decir, a una vigilancia de todas las horas de un mes -creo que un mes podría ser suficiente- tal como se hace con los targets desde que son incluidos en el puto programa de las bestias pardas que lo aplican y sus inhumanos patrones, y después se les presentase un resumen de sus pensamientos al cabo de ese mes, se lo creerían a pie juntillas.

En ese resumen estarían todas sus preocupaciones; sus planes, citas y proyectos; lo que le apetecería hacer o comer; lo que se trae entre manos; lo que opina de algunos conocidos y lo que estos opinan de ella… Muchísimas cosas podrían saber después de semejante vigilancia, y una surtida muestra de lo que ha ocupado sus pensamientos en los últimos treinta días

Oye, esto parece cosa de brujería…

No, señora, sólo es lectura de pensamientos, alta tecnología

Si al señor o señora -en la frase anterior parece que queda más eficaz lo de señora, pura percepción del machismo estructural- le quedase alguna duda de esas capacidades tecnológicas, rápidamente se podría pergeñar un programilla televisual en el que se diese buena cuenta de tales avances. Entonces, al señor ya no le quedaría ninguna duda de que sin cables ni nada habrían accedido a un quimérico word perfect anexo a las neuronas y lo habían leído todo. Y ya la tendríamos liada. De hecho, incluso muchos targets, que lo tienen todo muy investigado, se lo creen.

Sería tan fácil como colocar en el domicilio de una de esas personas los dispositivos para ver y oír todo lo que hacen y dicen a lo largo del día; en sus correos, sus visitas; la vigilancia adicional de su familia y amigos cercanos y todos los que con ellos se relacionen, más las conversaciones que puedan mantener con sus contactos, tal como se hace con los targets

Oye tengo un dolor en las costillas… voy a pedir hora para el médico… Pues fíjate que a mi hijo se le acaba el contrato… Sí, sí… yo también… Ah, pues es verdad, ya me lo dijo Merceditas… Sí, Sí, el lunes a las 11.00 vamos…

Es, efectivamente, tecnología, pero no la que se pretende de acceder al cerebro y “leer” o implantar pensamientos vía monitoreo neuronal remoto y control mental. Por eso, ahora, recurriendo a otras ayudas, además de la cinematográfica, recurro a mi estratega favorito.

Decía el gran Sun Tzu:

«Los expertos son capaces de vencer creando en el enemigo una percepción que les favorezca, y así obtener la victoria sin necesidad de ejercer su fuerza… Batallar contra un gran número de tropas como si fueran pocas puede ser cuestión de demostrar poderío, símbolos, señales… para que el enemigo perciba fuerza y poder de la oposición…»

Aparentar mayor superioridad de la que en realidad se tiene es un viejo procedimiento del arte de la guerra.

No voy a ser yo quien cuestione el inmenso poder, capacidades y prestaciones de los dispositivos electromagnéticos o cibernéticos, ni el desarrollo de la tecnología en general aplicada a tales dispositivos. Ni tampoco el de los poseedores de dicha tecnología. Sé muy bien que todo eso es verdaderamente impresionante. Lo sé porque soy targeted individual y están experimentando sobre mí con todo ello. Pero también, y por el mismo motivo, sé que, en algunos aspectos, es menor de lo que quieren evidenciar.

Porque en el cerebro hay neuronas. No hay un cuaderno, ni Word 365, ni Word 2016, ni siquiera un WordPad en el que puedan escribirse palabras y alguien con “acceso” al cerebro pueda leerlas, porque este órgano carece de un soporte que pueda contener palabras

Ya he hablado de esto en Target, target… retarget, requetetarget, en Cine y conspiración, mucha conspiración… Y, en 14 de febrero de 2018 en La Habana, narro un episodio que nunca se habría producido si me hubieran “leído” el cerebro.

Pero hay mucha gente entre los targets que son muy sensibles a esa exhibición de poder, y, vuelvo a repetir, ese poder tecnológico es inmenso, desde luego, pero es el que es, y tiene un límite, y no puede leer los pensamientos.

Vigilar las 24 horas de los 365 días del año es mucho vigilar. Si añadimos el hackeo de correos y móviles, más la vigilancia de las personas relacionadas con el target, significa obtener muchísima información, con la cual se pueden hacer predicciones y, con una cierta habilidad, hacer creer que eso lo han leído en el cerebro.

Con una cierta habilidad y algo más. Es decir, su inmensa disponibilidad de recursos, además de los tecnológicos. Léase equipos de especialistas en Psicología, Medicina, Estadística, Lenguaje no verbal, o lo que proceda.

Con un cableado que conecte con el cerebro, como en los electroencefalogramas, o en un scanner, se pueden obtener imágenes, pero esa imagen en sí da una información muy limitada si la comparamos con la que sería necesaria para una lectura de pensamientos. Eso con un cableado cabeza-máquina. Sin ese cableado, la supuesta conexión aún sería más difícil

Lo mismo se puede decir sobre el control mental. La supuesta técnica consiste en enviar mensajes -subliminalmente o por otros medios- con sus pretensiones sobre lo que debe hacer el target, por ejemplo: insultar o degradar a un compañero víctima, como él, con el objetivo de destruir relaciones. Si el target no lo hace, lo torturan. De este modo, seguro que logran que muchos cumplan sus deseos u órdenes, pero es como cuando logran confesiones en Guantánamo. Ese es uno de los objetivos de la tortura. Pero eso no es el control mental que pretenden. La lectura de pensamientos y el control mental está entre sus objetivos, pero no entre sus logros. Son una lectura de pensamientos y un control mental por la cuenta de la vieja.

Porque es, finalmente, una exageración estratégica, como la que preconizaba Sun Tzu

©Paz Rincón Toledano, octubre de 2021

¡No sin mi pancarta!

Soy targeted individual y, por lo tanto, me he manifestado muchas veces. Sola, o acompañada. En calles, plazas, paseos, bulevares, aeropuertos y bancos de estación.

Digo que “por lo tanto”, porque manifestarse me parece lo más normal del mundo cuando a uno le están pisoteando sus derechos. Y acosar y torturar como se hace a los targets individuals es un pisoteo en toda regla.

Creo que estaban esperando a que me jubilara para evitar un nuevo caso de profesor cobrando una paga de por vida sin trabajar, como algún antecedente que existía.

Ahora que llevo cinco años siendo torturada como si no hubiese mañana soy  una manifestación andante. Incluso lo he puesto en mi carrito de la compra. Podría tener coche y no necesitar carrito de la compra, pero los target individuals no pueden tener muchas cosas, porque los perpetradores, que tienen un gran poder -no sé de dónde lo sacan, pero lo tienen- se lo impiden.

Por cierto, y si me lo  permiten, voy a aprovechar para decir lo siguiente: Últimamente, puede que relacionado con una reciente discusión -lo cual no debería extrañar, porque en este insólito mundo de los targets se provocan discusiones incluso entre padres e hijos, me han aumentado las torturas hasta el punto de que temo por mi vida ¿Ictus? ¿Ataque al corazón? ¿Derrame cerebral? Parece que están en ello.

Mis padres murieron a los 95 años. Pero estoy convencida de que los aceleraron la muerte y podrían haber vivido un poco más. Creo que a ellos se la aceleraron porque querían dejarme completamente sola. A mí me querían completamente sola, tenían ese capricho, puede que vieran una especial fortaleza, no sé; aunque creo que esto de aislar lo máximo posible a los targets es en general. Con mis padres vivos eso no era posible, imaginen por qué.

Y parece que a mí me la van a acelerar más todavía. Se están centrando en la cabeza; en las venas de la sien, en subirme escandalosamente la tensión. Por eso podría ocurrir un accidente cardiovascular. Que nadie lo dude. Que nadie dude -si ocurre- de que me han matado. Porque he heredado la genética de mis padres. Y además, sé de sobra que lo que me hacen en mi cabeza lo hacen ellos, los de siempre. Viene de fuera, no lo produce mi cuerpo sano

Quiero referirme a algo de lo que hablan algunos TI’s sobre vecinos. Es mi creencia que los vecinos son reclutados, de una manera o de otra; por las buenas o por las malas. Como contaba Daniel Estulin de los cargos elevados: primero les ofrecen cualquier cantidad de dinero, pongamos cien millones de euros; si lo rechazan suben a doscientos. Si son tan super honrados que hasta rechazan trescientos, entonces van por las malas, destrozando la vida de sus hijos, pongamos por caso. Es decir, reclutan sí o sí. A los vecinos vulgaris no les ofrecen tantísimo claro, pero el  procedimiento es el mismo. Así que son reclutados. Pero no tienen la iniciativa; la iniciativa corresponde a los de siempre, a los perpetradores.

Eso no quita para que después -los reclutados- le cojan gustillo y aprendan a justificarse infamando al target. Recuerdo que una vez miré a un reclutado, sabiendo que estaba implicado. No le gustó como lo miré. Entonces hizo un gesto que decía. ¿Ah, si? ¿Te pones valiente? Pues te vas a enterar ¿Adivinan qué? El karma.

Sí, cuando a un Targeted Individual lo amenazan con el karma significa que próximamente le van a intensificar la tortura.

Déjense de gilipolleces ¿Por qué lo llaman karma cuando quieren decir venganza? Es la manía de lo paranormal, de lo esotérico, de la magia. Como si no tuviéramos bastante con los psicópatas. Es decir, que una vez que son reclutados, se ve que, como agradecimiento, se les permite una cierta iniciativa.

Nunca olvidaré a Monseñor, el predicador. Molesto con mi protesta ante una irregularidad, y aprovechando que él dormía en el piso de arriba, echó mano del peor “karma” que recuerdo. No sé si “amparado” por su dios, pero olvidando su propia letanía: Bienaventurados los que tienen misericordia, porque ellos verán a Dios. Monseñor, nunca llegué a ver tu inmisericorde cara, no la diste. Me cago en tu puta madre.

Pero a los perpetradores les encanta derivarlo a un asunto entre vecinos, por eso provocan situaciones de conflicto, con el fin de que nazca un verdadero odio. Entonces ya pueden dedicarse a observar el descalabro. Que nadie se confunda. Esto nunca es un asunto de barriada.

Nos matan lentamente ellos, los de siempre; de manera presencial o delegada ¿Cómo no me voy a manifestar?

En calles, plazas, aeropuertos, bancos de estación: ¡NO SIN MI PANCARTA!

La gente, cuando me ve, adopta diferentes actitudes. En ambientes más cosmopolitas -aeropuertos, grandes ciudades, donde cuenta menos el qué dirán- muestran mayor desenvoltura. Y miran, y hasta preguntan. En los sitios más reducidos también se reduce la atención. Incluso hay gente que desvía ostensiblemente la mirada, como diciendo “¡Jódete! que ni te miro…” a otros es como si les pareciese de mal tono mirar “Bah!, será un loco, un chalado; será un raro, un marginado; un perroflauta, alguien que no está integrado… Qué vergüenza, si yo tuviera que hacer eso…”. Y pasean, comedidos, con buen cuidado de no llamar la atención, aunque estén a punto de cerrarles el negocio; aunque su hijo de treinta y cinco no se haya podido independizar; aunque estén pensando en el futuro negro que les aguarda a sus hijos pequeños…

Como si el paseo fuera el de aquella triste y magistral película de Bardem, en el que poco importaba la ética, la moral, o el futuro; todos viviendo de la apariencia y de lo que fuese a pensar el otro en su Calle Mayor, pero tan menor en grado de conciencia…

Pues en verdad os digo, tal y como está el mundo, todo dios debería llevar una buena pancarta. Una pancarta per cápita.

Salid de la Calle Mayor, manifestaos y gritad, todos a una: ¡NO SIN MI PANCARTA!

©Paz Rincón Toledano, septiembre de 2021

GALERÍA DE PANCARTAS

De pancarta por el mundo – En Madrid – El Acoso Organizado y la Tortura Electromagnética no duermen, destruyen sin parar – ¿Por qué lo llaman locura cuando quieren decir Acoso Organizado? – El Acoso Organizado -Gang Stalking- es la expresión barata y callejera del dominio que viene – TI’s de mani en Madrid –

Desmontando a Globby

Dormido, Sol Halabi

¿Quiénes son estos guardianes? Soldados liberados, hombres sin instrucción, sin inteligencia de su función… (Vigilar y castigar, Michel Foucault)

A algunos, cuando mencionan u oyen la palabra ‘Globalización’, se les hace el culo pepsicola. Sin embargo, para otros, no es una palabra rotunda, hay que explicarla. Se entiende a la segunda, a la tercera… Algunos no la han entendido todavía. Rotundas son ‘Dominio’, ‘Tortura’, ‘Dictadura’, ‘Esclavitud”, ‘Desigualdad’… Pues a todas esas engloba Globby, además de algunas acepciones formadas por más de una palabra, como ‘deterioro de la educación’, ‘precariedad del empleo’, ‘persecución de la disidencia’, ‘desaparición del periodismo’… ¿Le suenan? Es que Globby está ya muy integrada

Porque Globby todo lo quiere acaparar, que nada quede fuera de mi influencia, -dice, ufana- jactándose de su poderío

Globby está entrando en nuestras vidas pasito a pasito; sin alharacas ni propaganda; cubriéndolo todo bajo su manto, infiltrándose igual que se cuela a través del hormigón el electro, su arma definitiva.

Nadie me ha contado esto. No lo he leído en ese periódico afamado; no me lo ha explicado un profesor glamuroso; no es la confidencia de un infiltrado; no lo he visto en una película basada en casos reales; no he descubierto los papeles de un topo…

A mi pesar, yo me he convertido en periodista; en confidente infiltrada; en la protagonista del caso real; en el gran topo, la fuente…

Nada sabía de globalización, del Club Bilderberg, de electromagnetismo. Nada sospechaba de todo esto. Las distopías eran cosa del futuro, creía yo.

Mi blog refleja esa evolución. No tenía grandes pretensiones al respecto. Escribir un poco, verlo ahí… Pero su afán de protagonismo, de ensayar el arbitrio que les ha sido conferido, probar sus armas secretas, sus contactos y acuerdos, su experimentación del poder absoluto, me han conducido a un mundo insospechado… 

«inadvertido en la lucha diaria de la mayor parte de la humanidad… un lugar inmundo de duplicidad, mentiras, dobles sentidos, insinuaciones, chantaje y sobornos… surrealista… un universo tan perverso y malvado que me ha dejado una marca indeleble en el alma… La palabra clave es Control… Y la clave de su control es la clandestinidad » (Daniel Estulin La historia definitiva de El Club Bilderberg)

Porque ese es el  primer éxito de Globby, y tal vez el más importante, el esencial: Interconectar todas las fuerzas, sin concesiones ni condiciones. Crear una maquinaria con el engranaje de destrucción a punto para neutralizar las “molestias”. Porque Globby es delicada, le gusta moverse cómoda en su hacienda, como quien protesta ante una inoportuna mosca en el jardín a la hora del aperitivo y ordena al mayordomo pulverizar el veneno que aparte al insecto. Implacable eficacia ante quien ose poner en peligro la tranquilidad de Globby, su avance inexorable. No le toquéis las pelotas a Globby, pelmazos. No tenemos tiempo para huelgas, asambleas, estatutos. El bienestar es caro y da mucho trabajo, bien lo saben nuestros servidores, y nosotros, que lo disfrutamos. Por eso hemos encargado a nuestros espías que se ocupen de la gente protestona, que redacta reclamaciones, que se manifiesta, que va a la huelga… Por ahora están en grado de entrenamiento. No el suyo, porque ya se las saben todas, sino el de la gente. Están probando, antes de hacerlo extensivo a la totalidad…

Otro de los triunfos del silente camino de Globby es el periodismo. Los defensores de Globby, llamados por algunos, ‘los mercados’, han comprado las acciones de los principales medios de masas, y les dicen a los periodistas cómo tienen que hacer su trabajo, les seleccionan los temas a tratar y los que son tabú; les han enseñado a hablar para no decir nada. Los famosos también hacen de periodista y, de vez en cuando, “pillan” a alguno diciendo una frasecita descontextualizada, que es como un eslogan publicitario para Globby. Anda, que no saben ná.

Uno de los mayores logros de Globby es con los médicos. A los médicos les hablas de armas electromagnéticas y ninguno sabe nada. Es que ni por las películas. Es como si les hablases de burros volando. Su ignorancia es supina. En los primeros médicos consultados era un poco menos clamoroso este síndrome, pero, poco a poco, el virus latente ha ido cobrando vida para dotar a los galenos de una ignorancia perniciosa. Cuentan las malas lenguas que, cuando alguien les insinúa haber sido atacado por esas armas, enseguida lo mandan al psiquiatra. Así, como si se les explotaran los plomos. Lo oyen y salta el automático: psiquiatra, psiquiatra, dicen deseando que se los trague la tierra, aunque lleven poco menos de cinco minutos de charla con el paciente al que acaban de conocer. Bueno, la de médico es una profesión distinguida, pero no dejan de ser empleados. Y los empleados deben ser obedientes.

¿Sería ese el mecanismo que llevaba a los médicos de Nunca me abandones a sacar las entrañas de unos jóvenes –así, a la brava- para implantárselas a otros pacientes más privilegiados? Porque en esa obra de Ishiguro, de la que ya hice un comentario, esos pobres donantes profesionales sanos no tienen instancias ante las que rebelarse. Ni siquiera se habla de rebelión en esa obra. Tampoco se dice una sola palabra de los médicos, cuyo concurso es indispensable para llevar a cabo el atropello de joderles la vida a unos jóvenes para que otros, tal vez menos jóvenes pero más afortunados, la prolonguen. No habla Ishiguro de médicos, no habla de Hipócrates, no habla de insurrección ante la gran injusticia. Tampoco aparecen periódicos, ni periodistas. Ni espías, aunque se adivine su eficaz trabajo de eliminar los cauces de la denuncia. Muchas cosas desaparece Ishiguro, lo mismo que Globby. Porque en esta Globby actual, candente, los grandes medios no hablan de individuos-objetivo, no se canalizan sus denuncias, los médicos no conocen las dañinas e invisibles armas electromagnéticas. Porque si alguno las sufre, parece que tiene que soportarlo. La distopía de Ishiguro no es futurista, es una crónica de la actualidad. Prescinda de los detalles y céntrese en la esencia: es lo que te ha tocado y te aguantas. El sistema es así. Y eso es lo que nos importa.

©Paz Rincón Toledano, febrero de 2017

La Gran Celestina

Adán y Eva. Carlos Alonso, 1965

En el arte de la guerra todo lo dijo Sun Tzu, porque trata de estrategia, válida para la lucha con aceite hirviendo o con armas sónicas. Universal Sun Tzu, igual que sobre pasiones humanas todo fue dicho en la Tragedia Griega. Sin embargo, se han escrito grandes variaciones, y lo que queda, porque el ingenio humano es imbatible. Si acaban con eso será el mayor crimen de lesa humanidad, esperemos que sea en grado de tentativa.

Pasiones humanas y guerra. En un momento dado, podría servir para definir, en una elipsis extrema, lo que es una pareja, matrimonial o de hecho.

Las particulares condiciones de vida de un Targeted Individual (TI), favorecen, y mucho, el que el TI permanezca solo. Y, más que favorecer, es que -directamente- se impide que inicie una relación. Se dice que los que permanecen en pareja es porque mantienen un matrimonio de más de veinte años, porque en las recientes parejas mixtas, TI y normal, el normal no soporta las presiones a las que son sometidos. Y huye.

Sin embargo, esta condición de soledad impide a los perpetradores el estudio de la interacción de su analizado con un partenaire. Y, cuando ya lo han estudiado en soledad, pueden desear una nueva fase en la que observar otras facetas, o peor, jugar con sus pasiones humanas provocando desconfianza, discusiones, peleas: la guerra, el amor como arma de destrucción.  

Esto, que quizás sea su nueva ocurrencia, podría dar lugar, en el futuro, a planificar la selección de TI’s por parejas afines, igual que en las agencias matrimoniales -o de citas- hacen sugerencias de acoplamiento basadas en algoritmos.

De este modo se seleccionarían no uno sino -en prevención de siniestros- varios pares semejantes, a los cuales se acosaría en soledad, sometiéndolos a toda clase de aberraciones, individualmente, para, a la postre, arrojarlos, por eliminación de otras opciones, a uno en brazos del otro, y, una vez logrado el acople, continuar con un experimento a dos, comenzando una nueva fase analítica. Retorcido ¿verdad? Sí, pero perfectamente coherente con el perverso manual que es aplicado a diario contra los TI’s. Y es que los bucles repetitivos carecen de interés experimental.

Explorar el amor, que todo lo puede y es imprevisible. Como esas mujeres que se enamoran por correspondencia de un recluso condenado por delito grave y dan la vida por él, a pesar de todo. Y van a los vis a vis y seguro que mueren de placer, porque les debe dar mucho morbo, o poner mucho, o están muy desesperadas por amar. O no sé qué mecanismo se pondrá en marcha para originar semejante pasión. Digo esto en femenino porque conozco varios casos de mujeres y ningún equivalente en hombres. Se podría deducir, tal vez, que la mujer es más romántica, más desinteresada, más morbosa, o puede que, incluso, más viciosa ¿No hay gente que paga porque les azoten? Los caminos de la sexualidad son intrincados, y las fantasías, a veces, caras. Liarse con un recluso del corredor de la muerte, puede que sea de las más sofisticadas. Y sale gratis.

Una tentadora combinación de datos para no desear aprovecharla en beneficio de los abstrusos objetivos del Manual de Uso para Perpetradores en el Sistema Targeted Individual

El sistema convertido en La Gran Celestina, forjador de parejas felices en un artificial y determinista Mundo Feliz, Huxley dixit. Aunque mucho nos tememos que las intenciones no sean tan encantadoras, y que transiten más bien por los caminos de Orwell. El control humano; individual, por parejas, en masa. Así, si no acabamos con el TI en Single, a ver si lo conseguimos en Twin Set.

El correo de una Targeted Individual

The letter – Max Ernst, 1924

La primera vez que recibí un correo como TI fue para hacerme una oferta por el piso que ponía a la venta, en el inicio del éxodo. Era una oferta irrisoria, de algo menos de dos tercios del precio razonable.

Quien la hizo vislumbró la ocasión de sacar tajada. Quien la hizo abrió la veda de actuación para el buitre carroñero. Quien la hizo sabía que la receptora era una reciente TI.

Previamente al conocimiento del electro por mis carnes norteñas, estando a la sazón los perpetras coqueteando -y aun yaciendo amancebados- con el Gang Stalking contra mi persona, recibí en mi buzón el envío de dos revistas porno que no había pedido, las cuales, y como si pretendieran una publicidad gratuita entre el personal de correos, venían envueltas en un papel transparente, y, colocadas de manera tal, que dejaban ver sus dos portadas, quedando sus contraportadas ocultas la una contra la otra. Eran de la editorial Taschen, a la cual yo conocía por sus libritos de arte.

Solía comprar estos libritos -monográficos, por autor- en unas tiendas -probablemente una cadena- de las cuales había al menos una en los principales barrios del centro de Madrid. No tenían puertas al uso, sino una gran entrada del ancho del local, la cual estaba dividida en dos por un stand de libros. Seguramente las puertas eran enrollables y permanecían recogidas en las horas de comercio. Eso permitía una fluidez y libertad para observar los volúmenes que resultaba muy cómoda.

Modigliani, Matisse, Picasso, Monet, Leonardo… Tenían un precio muy asequible; no sé si por estar descatalogados o por ser restos de serie. No recuerdo el importe exacto, pero como si ahora te pidieran tres o cuatro euros, algo así. El placer era ir a la tienda y escoger cada vez -entre la amplia oferta- uno o dos ejemplares. Así que no había hecho ningún pedido ni dejado mis datos. Pero cualquier TI sabe que eso es una minucia desdeñable en la infraestructura Gang Stalking.

Me puse en contacto con el remitente. Me dijeron que es que ellos tenían un concepto muy amplio del arte, y ese señor horroroso y lechuguino que protagonizaba la revista, con calcetines y calzoncillos que casi olían a palomino, era una manifestación artística de nuevo cuño, o de nuevo algo ¿Tal vez el arte de la provocación a través de la fealdad como tema artístico conceptual? No sé, puede que sirviera para ilustrar el antes y el después de pasar por Calvin Klein. Como porno creo que ponía poco. Dijeron también que otros receptores del regalito también habían protestado -la gente es que es muy protestona- pero que otros no. Creo que era una típica NEGACIÓN PLAUSIBLE del mundo TI.

La primera vez que usé Facebook, hacia 2018, ya lo hice como TI. Y como TI me fui enterando del funcionamiento de esa plataforma.

En Facebook hay una comunidad TI, y también hay muchos stalkers y perpetra pululando por ahí. Algunos de estos últimos, incluso, se hacen pasar por Targeted Individuals. En muchos casos me parece que hay una buena comunicación entre TI’s, pero es también un feudo perpetra, donde estos campan por sus respetos urdiendo toda clase de manipulaciones e intrigas. También hay trols descarados; pero estos son los menos peligrosos

En cierto modo, y dado que -entre otras cosas- es un “sistema de transmisión de mensajes por computadora”, también se podría calificar a Facebook de correo, igual que a cualquier otra plataforma que sirva para la transmisión de mensajes. Por lo tanto, también voy a incluirlos aquí.

También hay en Facebook una clase de usuarios -vía Messenger- que parece que van a ligar, o algo por el estilo, lo cual no me parece ni bien ni mal, siempre que dos personas adultas estén de acuerdo. Pero esto es aprovechado por los perpetra para sus sondeos.

En Messenger pueden crear un escenario conversacional, buscando una respuesta emocional del TI, la cual puede ser valorada y utilizada para la siguiente secuencia de acoso, y ahí, al abrigo del anonimato que procura Messenger, pueden, tranquilamente, avanzar en el conocimiento del TI y comprobar si su neuro-programación está funcionando

Y ¿Para qué quieres ese conocimiento tan grande, abuelita?

Para acosarte mejor, hijita…

Podría contarse en una ampliación del cuento de Caperucita, en una permutación en la que el lobo estaría disfrazado de aspirante a amigo especial.

Esto del escenario conversacional, la respuesta emocional y la neuro-programación lo he sabido hace muy poco, algo así como antes de ayer. Es decir, cuando estaba pasando no tenía ni idea de todo eso. Sin embargo, intuía que ese interés desproporcionado y repetitivo de provocar la misma situación una y otra vez escondía algo que entonces no sabía nombrar.

Podría haberlo parado en seco, tal vez, pero es que yo también quería averiguar lo que podía entrever en la trastienda, aunque no supiera nombrarlo. Varias cosas vinieron a confirmarme que algo obscuro se escondía detrás de semejante trasiego.

Por ejemplo, una vez que había dejado una hilera de seis u ocho “pretendientes” esperando respuesta, estuve varios meses sin pasar por Messenger. Cuando finalmente pasé, fui a comprobar los perfiles, y todos habían desaparecido.

Creo que esto podría considerarse un equivalente de las “trampas de miel”, concepto bastante conocido de los TI’s. En las “trampas de miel” para hombres, ponen a una mujer atractiva en su camino, que los seduce para después, una vez rendidos a sus pies, machacarlos a placer

Esto no quiere decir que no haya personas que busquen honestamente una pareja o amistad; sin duda, fuera del mundo TI, todas son auténticas.

Yo diría que la primera persona que se dirigió a mí a través de Messenger lo era. Pero justamente por eso desapareció después de la primera sesión. Los perpetradores son especialistas en la intriga, y, si quieren quitar del medio a alguien, lo quitan. Podemos elucubrar un poco: “es una loca peligrosa, tenga cuidado”; “es una delincuente, retírese”; “es mi mujer, lárguese ahora mismo o tendrá problemas”. O algo más expeditivo: “Desaparezca, porque, si no, le complicaremos la vida ¿Ha quedado claro?”. Vamos, no tengo ni idea de cómo lo harán, es una auténtica elucubración, pero harán lo que sea. No sé el cómo, pero sé el qué.

Una vez “tuve” un “príncipe” de Arabia, en este caso por Hangouts de Gmail. El muchacho pretendía salvarme de ser TI. Pero antes yo debía adquirir una tarjeta de membresía de su corte por el módico precio de 30.000 dólares. Habrá quien diga que por qué no desaparezco a las primeras de cambio ante una propuesta así, y puede que eso haga la mayoría de la gente. Pero yo digo que si sales huyendo a las primeras de cambio de lo que no entiendes, nunca aprendes nada ¿Que tiene sus riesgos? Sí.

El “príncipe”, lo vi después, había copiado el perfil de otro príncipe, no sé si auténtico. Había cogido incluso la foto, pero la había pasado por el photoshop, para estar más favorecido. El príncipe de verdad no estaba mal, pero este andoba le había retocado la nariz, alisando un bultito en el caballete, y afinado los pómulos. Oye, ya que te pones a maquinar falsedades lo mismo da ocho que ochenta.

Así que -al ver que no me acababa de decidir- estuvo negociando rebajas el hombre, mientras iba glosando las delicias de su corte principesca y lo bien que iba a estar yo allí, alejada de los perpetras. Hasta que no pudo más y dijo que iba a mandar a su agente financiero.

Cuando les dije que una tarjeta en la papelería de mi barrio costaba treinta céntimos y que eso era lo que les ofrecía yo, desaparecieron para siempre entre las profundidades de la web.

¿Fue esto un escenario conversacional preparado por los perpetras? Pues yo diría que sí. Como entonces no conocía el concepto de escenario conversacional, pensé simplemente que querían estudiarme, a ver qué decía, como reaccionaba… Pero puede que también estudien la capacidad de sus aspirantes para manejar una situación. Y siempre teniendo a mano la negación plausible.

A veces -muchas veces- desinstalo Messenger de mi móvil, porque además, aunque desactives las notificaciones, no se desactivan, y de repente aparecen burbujas sonoras de gente que no conoces diciéndote algo que no te importa. Por eso lo desinstalo. Pero es que también puedes comunicarte con amigos que dicen cosas normales, como “Gracias por aceptar mi solicitud” o “Gracias por requerir mi amistad”; o que te mandan enlaces… etc. Y por eso querría no desinstalarlo

Tengo dos blogs. En ambos escribo sobre el Programa Targeted Individual. A los perpetradores no les gusta lo que escribo, y, en muchas ocasiones, quieren neutralizarme. A veces no tienen suficiente con la tortura, el acoso y el aislamiento. Y, en varias ocasiones, esas campañas que hacen a los targeted individuals entre la población normal, a mi me las han hecho, además, en Facebook, entre mis compañeros TI’s, o para corroer cualquier atisbo de incipiente popularidad.

En Facebook, cada vez que empiezo a congeniar con alguien, emprenden su ronda de intrigas maquiavélicas para desbaratarlo. En los casos más graves de malentendido, han respondido a preguntas que no les había hecho, pero, puede que alguien en mi nombre, sí. Así plantan las semillas de la desconfianza. Y no sé qué les dirán, porque he publicado muchas de mis denuncias, así como fotos y documentos probatorios de los daños ocasionados, y he escrito muchísimo sobre el programa Targeted Individual. Creo que los microdatos son muy claros, pero puede que la tortura debilite y obligue a seguir la senda que marcan los perpetradores.

Y en este contexto es en el que hay que situar a Lavinia, de Norteamérica. Fue una encerrona. Me mandó, a través de Messenger, un audio en inglés. Como todo el mundo sabe, los audios en un idioma ajeno son más difíciles de entender que lo escrito, a no ser que conozcas muy bien ese idioma. Además, de lo escrito, se puede hacer un copia y pega y llevarlo al traductor. Como era corto, le dije -en inglés- a Lavinia que si me podía escribir la locution. Entonces con eso encontró la excusa que andaba buscando.

Dijo que como es que yo le pedía la location, que yo debía ser un perp porque quería saber dónde estaba para ir a acosarla (Como si los perpetradores no supieran de sobra donde está el TI al segundo; como si no tuvieran recursos de sobra. Vamos, que como excusa era pobre, pero era una excusa para lo que quería)

You must be a perp… Y voy a notificar a todo el mundo que eres un perp

Crean así, además, una buena ceremonia de la confusión, porque si pueden hacer creer que soy un perpetrador, entonces pueden hacer creer cualquier cosa. Y, de paso, los que de verdad son falsos TI’s se están curando en salud: enfangamos el agua y así no se ve a nadie

Y no solo eso. En otras ocasiones les viene mejor decir, a los otros TI’s, que eres una persona horrorosa o cualquier negatividad que se les ocurra.

Una vez, en Change.org, hace unos cuatro años, pidieron firmas contra el Acoso organizado. En el enunciado decían que estaban haciendo eso a personas honradas, no a delincuentes. O algo así. Entonces, en un comentario, hice una presentación o defensa diciendo, por ejemplo, el nombre de mi título principal: profesora superior de música. Es largo, no sé si parece grandilocuente, pero se llama así. Acababa el comentario diciendo ¿Les parezco suficientemente honrada? No pretendía que no me torturasen por tener ese título, ni la honradez se refería a ese tipo de honradez femenina, trasnochado y basado en la sexualidad. Tampoco decía ninguna mentira. Bueno, pues al cabo de los cuatro años, sacando eso de contexto -un comentario en Change.org- y además exagerándolo, lo están difundiendo para decir que soy una creída y que de honradez no se presume, sino que se demuestra. Pues bien, ni creo ni dejo de creer. El título que tengo y las cosas que hago son los que son, y eso es lo que me creo. Ni me creo Mozart, ni Teresa de Calcuta. Es que, encima, hay perpetradores que son muy burdos. O se lo hacen para acosar mejor.

Es tedioso tener que entrar en estos pormenores. Pero es que ellos entran todos los días en menudencias como estas, y aún peores, y, además, falsas. Y, por una vez, también tengo derecho a estas enojosas puntualizaciones, aunque solo sea para poner en evidencia sus trapicheos

©Paz Rincón Toledano, septiembre de 2021

Amaranta en Estambul -o- Navajero con mono acuchilla a mujer con pancarta

The Knife Thrower – Henri Matisse, 1947

Cuando leí -en un libro de texto de Historia de las Civilizaciones- algo así como “Constantinopla, actual Estambul, capital del imperio bizantino, crisol de culturas, cuna de civilizaciones, unión entre Oriente y Occidente, a ambos lados del estrecho del Bósforo…”, supe que quería ir a Estambul.

Eran unas palabras tan bonitas… Bizancio, Bósforo, Oriente, crisol… no hacían sino añadir magnetismo a lo que evocaban

No quería viajar, pero Estambul era una de mis excepciones, junto con Nueva York; creo que Nueva York me encandiló a través de las películas de Woody Allen. Esas neuróticas conversaciones entre paseos por los lugares más emblemáticos de la ciudad, como una representación de lo intelectual, frente a la sensual Turquía, caricia para los sentidos, delicatessen visual.

Pero no me gustaba viajar, me daba pereza hacer las maletas, creía, como Céline, que «Viajar es muy útil, hace trabajar la imaginación. El resto no son más que decepciones y fatigas. Nuestro viaje es por entero imaginario. A eso debe su fuerza…»

Sin embargo, siendo ya targeted individual (TI), y tanteando la posibilidad de una menor persecución, por desplazamiento eventual de la zona de confort de los perpetradores (perps, perpetras, también) emprendí algunos viajes: Cuba, Venezuela, Panamá, Ecuador, Perú… Costa Rica, Nicaragua, Honduras, Salvador… Camboya, Tailandia… Son, como se ve, destinos baratos, porque no descartaba quedarme por largo tiempo en alguno de ellos

Pero viajar es una experiencia impagable, insustituible. La mente más bulliciosa y chispeante no hubiera podido imaginar la experiencia. Es decir, habría podido, pero habría sido otra cosa. No es que no me sirva lo del viaje imaginario de Céline, es que antes me servía una cosa y ahora me sirven las dos. Porque, sencillamente, no se anulan, sino que se suman.

Pero, hace un año, aún no había ido a Estambul. Así que, hacia el final del verano, me dije: “Bueno, ahora o nunca, porque puede que esta sea mi última oportunidad. Mira, podría quedarme a vivir en Tailandia, que está en la misma ruta y es un país en el que me lo podría permitir”

Preparé el viaje con rapidez. Demasiada, incluso, si lo que quería era quedarme mucho tiempo por ahí.

En el alojamiento, en el apartado de peticiones especiales, solicité que no hubiera muchas escaleras, dado que no tenían ascensor. Me aseguraron que sin problemas.

Pero se ve que los acosadores electromagnéticos, con su proverbial capacidad de “persuasión”, decidieron que era mejor una de las dos habitaciones del cuarto, con solo un piso por encima, el quinto.

Era un hotelito pequeño, de cinco pisos y con dos cuartos por planta, uno individual y otro doble. La cocina estaba cerrada por obras, así que no se podía ni preparar el desayuno. Por lo demás, estaba limpio.

Estaba en un barrio con multitud de tiendas de iluminación, de lámparas, algunas verdaderamente preciosas, muy cerca de la imponente Galatas Tower, en la parte occidental, más europea

The Japanese Bridge – Monet, 1896

Pronto descubrí al torturador. Era un japonés, exultantemente joven, como de veintitrés, aunque es posible que tuviera más, puede que veintiocho, porque en su tierra tienen muy buen cutis. Tenía un pelo tan liso que, en la coronilla, más corto, se le quedaba tieso, como si hubieran esculpido su cabello al más puro estilo mangaka, o sacado exprofeso del museo de Kioto. Iba siempre con una misteriosa mochila al hombro, negra, demasiado grande para desplazarse por la ciudad cuando se tiene el alojamiento disponible a diario.

El primer día que lo vi fue porque me demoré en el lobby, hablando con el recepcionista de aspectos relativos al hospedaje. Además, me había interesado por la posibilidad de tomarme un café pronto, ya que es lo que me apetece al levantarme, y otro miembro del staff se ofreció a traerme uno, aunque no sería demasiado rápido, así que me quedé por allí, esperando.

Después de un cuarto de hora bajó el japo. Ya en ese momento me pareció sospechoso, sobre todo cuando entregó la llave en recepción: Quinto, A. Justo encima de mi aposento. Un asiático en aparente edad estudiantil que viaja solitario, y que sale a hacer turismo a mediodía. Vaya.

Cuando regresé esa misma noche, en el alféizar de mi ventana había unos pelitos, unas colillitas, y alguna guarrerida más ¿Una venganza por mi mañanera mirada penetrante? A un visitante habitual le habría pasado desapercibida, porque soy de atisbar discreto; a un perpetra, jamás.

Otro día que me demoré por recepción, admirando a un gato que bullía entre los sofás, volvió a bajar el nipón, puntualmente, un cuarto de hora más tarde. Eran más de las doce, estábamos perezosos.

Estaba pateándome Estambul ¿Quieres especias? Tenemos mil ¿Aceitunas? Doscientas clases ¿Lámparas? Incontables ¿Belleza? Ilimitada. Exuberancia para elegir, tortura para indecisos. Tortura.

Comenzó al sexto día. Un calor vivo, húmedo, sudoroso, en la nuca; en la boca, un sabor metálico y pastoso. Nunca antes conocido, pero imposible de olvidar. Hierro, cobre, bronce, estaño, latón, níquel… Porque los sabores tienen sus estatutos.

La primera vez que probé cerveza me supo a hormigas; las hormigas tenían que saber a eso, porque el catálogo de sabores aún no degustados no engaña a las niñas. Y todas las niñas que en el mundo han sido, al degustar la cerveza por primera vez han atestiguado que el sabor de la bebida hecha con granos de cebada, sabe a al laborioso insecto. Porque no han comido hormigas, pero las huelen. Y la mente privilegiada de un niño transforma el olor en sabor. Inapelable. Eso mismo me pasó con los metales. El termómetro marcaba 38,5 grados Celsius

Si no hubiera estado en un cuarto sin ascensor habría bajado a la calle, a tumbarme en un banco. No era fácil, por lo tanto, escabullirse

Eso se repitió tres veces más. La consecuencia inmediata fue un enorme cansancio que no me dejaba comer, ni pasear.

La temperatura en máximos, pero siempre estando en la habitación, nunca en la calle. Eso descartaba una causa interna, porque en ese caso no discriminaría según el lugar en el que te encontrases. Además, después de cuatro años de armas electromagnéticas, las sensaciones son claras. Pueden engañarte la primera vez. Después se convierten en un incontinente coadjutor que te cuenta sin parar su cometido. Tan claro como diferenciar el agua fría y la caliente en una ducha

Su cómplice era la noche, silenciosa y oscura; la calma, la certeza de que nadie va a llamar a la puerta interrumpiendo la concentración rigurosa que determina el punto exacto a donde requiere dirigirse la radiación que te va a provocar el estado febril, la pérdida de energía; la alteración del organismo hasta la enfermedad. Además de otras consecuencias a medio plazo. La crueldad, la destrucción. El mal en estado puro.

Una vez finalizado el tiempo que tenía reservado en ese alojamiento, decidí prolongar unos días mi estancia, para recuperar el tiempo que me hicieron perder. Esta vez busqué un sitio con ascensor, un primero, muy cerca del anterior hotel, con un parque enfrente, con muchos árboles, con muchos bancos; de piedra, de madera, de hierro. Burlada la armada japonesa, lista para la evasión.

Ya había dormido en un banco, de estación. Sí, es peligroso dormir en la calle, pero no sé si más que un electro malintencionado. Además, es posible que los targets tengamos un plus de protección frente a la delincuencia común.

Porque en el Programa Targeted Individual, los targets somos muy escasos y, por lo tanto, muy valiosos. A lo mejor por cada target hay mil stalkers; o más. Total, muere un Stalker y el programa sigue. Pero si muere el target ¿Qué? Sí, ya sé que se buscan otro, como el que se compra un coche nuevo. Pero en esto, al contrario que al cambiar de coche, la novedad no es un plus, sino una rémora. Tienen que empezar de cero, y no estoy segura de que eso sea una ventaja. Por ejemplo, si tienen la consumación del control mental a punto de caramelo, y les matan al target, se quedan como en un coitus interruptus. O algo. Es como si eres estudiante y te cierran el colegio a mitad de curso. Lo más seguro es que lo pierdas y tengas que repetir

No, mira. Si tenemos que matar al target ya lo matamos nosotros. Pero por ahora no lo queremos matar. Es más, si un día lo dejamos medio muerto, lo que nos gusta es resucitarle, para darnos el gusto de medio volverlo a matar. Además, como estamos todo el día de voyeur, como que nos pilla de paso. No mira, cuatrero, no nos desgracies al target, porque tenemos la exclusiva, búscate otro, no nos trunques el experimento. En realidad tenemos mucho donde elegir, pero una trayectoria de target, de cualquiera de ellos, es insustituible.

He dormido unas cinco veces en la calle con motivo de ser target, y la verdad es que las cinco he tenido eso en la cabeza, no sé si para justificar mi propia temeridad

El argumento podría cambiar si de verdad “necesitaran” acabar con el target. En ese caso, dormir en un banco de estación sería más arriesgado, porque lo podrían aprovechar para mandarle un buen karma y darlo una apariencia de delito común. Al día siguiente, dirían los papeles:

Navajero con mono pasa a cuchillo a mujer con pancarta. Interrogado al día siguiente el homicida, confesó que “Es que la chorva, sacando la pasta, era más lenta que el galope de mi caballo. Así que tuve que pincharla”

Tendría cojones. Tanta alta tecnología postura sobre el body, quemante como fragua de Vulcano, para luego palmarla a manos de un navajerus vulgaris que habla en cheli

Hacia los dos meses de volver de Turquía, advertí que mi pelo se caía mucho más de lo habitual. Y cada día iba a más. Si estaba sentada empezaba a hurgar y siempre se caía unos cuantos. Pero todas las veces; y todas las veces muchos. El día que alcanzó el pico más alto de caída fue un día que me lavé la cabeza en la ducha. Como siempre, recogí los pelos del desagüe, y, la cantidad que recogí ese día fue inquietante. Y pensaba que, para una mujer, es diferente que para un hombre. Creo que, por muy feminista que seas, no se puede valorar igual. Pero recuerdo que un día me dije

-Vale, pues me pongo una peluca y se lo cuento al mundo.

Empecé a buscar información sobre alopecia. La hay de muchos tipos. Una de ellas se produce en determinadas circunstancias, por ejemplo como efecto posterior a un episodio de fiebre. Es la alopecia tóxica

-Claro, debe ser esta

También empecé a buscar dermatólogos especialistas en alopecia. Por fin, un día fui a uno. Para cuando me quisieron dar la cita, aquello ya había parado, y durante un tiempo no se me caía ninguno. El especialista dijo que es que lo que se me tenía que caer, se me había caído de golpe. Después se normalizó.

Pero viví varios meses pensando que me iba a quedar calva. Pensar que puedes perder el pelo  porque unos desalmados manejan unas armas prohibidas como si fueran juguetes, es algo que no deseo a ninguna mujer. Uno más del rosario de daños y perjuicios de todo tipo que pueden sufrir los TI’s a lo largo de su vida como objetivos de un programa que parece haber sido diseñado por el mismo Satanás.

¡¡¡CULPABLES!!!

  Coupable – Guilty – Schuldig – Vinen – Culpado 

 –  Erruduna – Syyllinen – Hatia – Skyldig 

      Koupab – Culpevule –  Skuldig 

©Paz Rincón Toledano, octubre de 2021

Yo, acuso -o- Violeta, relato de una mujer que fue Targeted Individual

Carácter, de Remedios Varo

En esta ocasión, transcribimos un escrito de Violeta, en primera persona, de su Diario de TI. Todavía no lo puedo confirmar, pero creo que pasó más de una Targeted Individual por La Casa de los Patitos. Sigo investigando

Margarita Elis, editora

3 de septiembre de 2019

Llevo dos meses en Moslan y todavía no he hablado con nadie, más allá de algunas viejas reminiscencias de antiguas cortesías. Por ejemplo, del tiempo. No he podido abrir la boca. Temen que, al abrirla, se derrumbe la gran mentira que construyen, día tras día

¿Qué habéis hecho? ¿Qué estáis haciendo que tanto os preocupa que hable? Creería que es la conciencia, si creyera que la tenéis. No es la conciencia. Es el temor a perder las prerrogativas que os habéis construido, dejando a miles de cadáveres por el camino

********** 

Algunos puestos del paseo no abrían hasta las siete, así que fui a tomarme un helado. Llegué abanicándome con un precioso abanico artesanal que acababa de comprarme en un puesto de africanos

Tienes calor ¿Eh?

Bueno, es que quiero estrenar el abanico, que me encanta

Quiero un helado. Es una heladería ¿no?

Sí ¿Te traigo la carta o quieres probar nuestra leche merengada, especialidad de la casa?

Ah, sí…!

Estaba muy rica, pensé mientras seguía estrenando mi abanico. Un hombre, como de mi edad, miraba muy interesado su original diseño

Entonces fui al baño.

Cuando regresé, todo había cambiado. Incluso mi abanico dejó de ser una pieza sugerente. Lo percibí enseguida. Claro, esa era la idea. Pero me ayudó muchísimo un hombre anodino, con gafas, que se sentó en una mesa cercana, fijando en mí su mirada asesina.

Entonces ¡Qué coño! He encendido mi grabadora, para mirarlo bien después, porque yo no me atrevo a mirar así a nadie. También tomé unas notas, porque el momento me pareció memorable

Era un Stalker, un perpetra, un espía…? ¿No es lo mismo? Bueno, puede que no exactamente. Pero ¡¡¡REIVINDICO EL DERECHO DE LOS TARGETED INDIVIDUALS A TOMAR PRUEBAS DOCUMENTALES ANTE UN ACOSO!!!

Los targeted individuals estamos bajo cámara 24/7/365, pero luego resulta que los gangstalkers son los más suspicaces cuando se trata de su imagen

Que cada uno haga lo que quiera, pero estar preocupándose porque alguien te grabe por la calle, cuando hoy en día todo el mundo está a todas horas con el móvil haciendo lo que le da la gana, es una paranoia inútil. Pero es que ellos, los stalkers y perpetradores, más que nadie, temen que obtengas pruebas

Además, es curioso, pero es menos llamativo -con el móvil- grabar, que tomar fotos, me di cuenta en ese momento, porque nunca había grabado.

La gente tiene sus dispositivos llenos de fotos con gente que no conoce; cuando sale a la calle, a la playa, de viaje… Otra cosa es el uso que se le dé después. Jamás me ha llamado nadie la atención por hacer fotos en mis viajes; en parques, plazas o monumentos llenos de gente. Entonces ¿Por qué los stalkers son tan recelosos? Es una pregunta retórica, pero, por si alguien no lo ve, voy a contestarla: Es porque saben que están haciendo algo ilegal, y, más aún, delictivo. Vamos, como si te cuelas en un atraco a un banco y te pones a hacer fotos a los atracas

Venga Bodhi, una sonrisita…

Y entonces va el malo de la banda -porque en las bandas hay atracas buenos y atracas malos, como si lo hubieran copiado de lo de poli bueno, poli malo- y te pega un tiro sin mayores contemplaciones, porque sabe que la foto que hagas puede ser una prueba de cargo definitiva.

También, en las bandas, suele haber uno, generalmente el más tonto, que cree que si tienen un arma es para utilizarla, y si ese día no ha disparado a nadie, le pega un tiro a un pobre chico camarero porque no le llevó el café a su gusto. Que lo vi yo en una película de los hermanos Coen.

Porque quieren amortizar las armas, probarlas… Luego, en este escenario armamentístico, también está el puto sádico, que las usa para divertirse, aterrorizando a su víctima. También puede darse una combinación de malo-tonto-sádico, o sea, los tres en una misma persona, que yo creo que son la mayoría. Otras combinaciones pueden ser: tonto-sádico; tonto-malo; malo-sádico. Resumiendo: las armas son un peligro. Pero el peligro es tenerlas y usarlas a discreción. Y el mayor crimen utilizarlas como experimento no consensuado con personas que no han hecho nada; lesionándolas, enfermándolas e impidiéndolas vivir. Es tan grande ese crimen que es un delito de lesa humanidad. Y si encima se aísla a las víctimas para que no puedan defenderse es ya de una depravación digna de Mauthausen

También se lo estaba contando por Telegram a un amiguete muy reciente. Le solté una buena parrafada sobre el asunto, pero entonces ¡Oh, Dios! Ha salido huyendo. Despavorido, creo. Y eso que era TI.

Desde luego era una conversación muy heavy. Pero la vida de un TI es heavy, y las blandenguerías me son ajenas

¿Qué creías, que era una princesa?

Soy una TI que sufre Acoso Organizado -Gang Stalking- y Electromagnético y, como tal, vivo situaciones repugnantemente sórdidas.

Puede que fuera para princesa, pero algo se torció, irremediablemente, cuando el Programa Targeted Individual se cruzó en mi camino. Los tentáculos de Nuevo Orden Mundial (NOM) así lo quisieron

Pero, ya que ha salido el tema, diré que los parámetros para evaluar princesas actualmente, están obsoletos. Mis princesas, ahora, son otras. Pero dejo eso para otro día.

Repetiré, una vez más, que, para entender las peripecias TI hay que tener en cuenta cierta información o ciertos datos previos, los cuales se pueden leer en este folleto, aquí, por no irse ahora muy lejos. Porque se pueden leer en muchísimos sitios.

Lo de leer sobre Acoso Organizado -Gang Stalking- y Electromagnético es algo muy posible, ahora. Esto es como sobre los gustos, de los cuales dice el dicho que “sobre gustos no hay nada escrito”. Mentira podrida. Sobre gustos y sobre Targeted Individuals hay mucho escrito, pero mira, hay que leerlo. Los tratados de Estética, y las críticas sobre el arte en general, ya sea cine, pintura, o música, son escritos sobre “gustos”, sobre formación del gusto. Se podrá estar más o menos de acuerdo, pero se aprende muchísimo si se elige bien al autor.

En este Programa Targeted Individual, ocurre un poco lo mismo, hay que elegir a autores competentes. En este caso, porque muchos escriben para desinformar. Pero, si te pones, al final sabes separar el grano de la paja.

En este caso que relato ahora, téngase especialmente en cuenta que mi móvil está hiper hackeado por los perpetradores, y siguen sus incidencias en vivo y en directo.

Obra de Francis Bacon

Así que no sé si era un vulgar stalker o un perpetra con más enjundia. Los espías suelen ser más discretos, aunque puede que algo les haya salido mal y lo paguen con esa especie de niño de los azotes que es el TI: Verdadero chivo expiatorio de sus desmanes; contenedor para sus errores; depositario de los despojos de su catarsis; paganos de su quimera de clarividencia.

¿Qué pasa, gafitas? ¿Es que no puedo tomarme un helado? ¿Les has convencido? ¿O es que les has coaccionado, o amenazado? Porque no me pareces convincente, ni persuasivo; y mucho menos seductor

¿Por qué me miras como si te hubiera dado un vaguido? ¿Me quieres convencer de tus mentiras? ¿Quién es tu jefe? ¿Quién te paga? ¿Me quieres hipnotizar? ¿Crees que tu mirada es poderosa? A mí me parece una birria

Y ¿Qué es un TI? ¿Un ciudadano de quinta categoría?

¿Qué les has dicho, gafitas? ¿Qué soy pederasta, terrorista, puta? ¿Qué les has dicho? ¿Y quién eres, para que te escuchen? ¿En esas mentiras gastas tu influencia? ¿A quién sirves, desgraciado de mirada asesina?

Pero mira, yo también tengo un recadillo para ti, y para los que te amparan:

YO OS ACUSO, criminales

De asesinar el carácter, cambiándolo por otro, ajeno, con el que tratáis de justificar lo injustificable

YO OS ACUSO, mentirosos

Por adjudicar al TI lo que sólo a vosotros pertenece:

Acosadores, narcisistas, prostitutos, psicópatas, putos

YO OS ACUSO, porteras

De chismosos, perjuros, calumniadores,

YO OS ACUSO, hijos de puta

De maltratadores, torturatas, criminales

YO OS ACUSO, traidores

De intrigantes, tramposos, malvados

YO OS ACUSO, monstruos

De ratas. De rateros. De ladrones de vida y energía

¡¡¡YO OS ACUSO!!!

Y, por una vez, haré de Juez Dredd, al que una vez me referí en clave de humor, aunque esta vez sin humor. Porque vosotros convertís la risa en tragedia; la comedia en drama; y la vida, en desolación.

¡¡¡YO OS ACUSO!!!

Así que, como un Dredd de ocasión, y por todos los delitos arriba reseñados, los cuales, juntos, constituyen un delito de Lesa Humanidad, os sentencio y declaro:

¡¡¡CULPABLES!!!

Coupable – Guilty – Schuldig – Vinen – Culpado 

 –  Erruduna – Syyllinen – Hatia Skyldig 

      Koupab – Culpevule –  Skuldig 

©Paz Rincón Toledano, septiembre de 2021

El Programa Targeted Individual es la quintaesencia del Nuevo Orden Mundial

Water lilies, Monet (Quintaesencia de belleza)

Por este motivo -el motivo que expresa el título- todo el mundo debería prestarle mucha atención. Pero los que se denominan a sí mismos como “despiertos”, ni siquiera lo mencionan, no entran. No sé si es porque su despertar no llega a tanto; o es que lo han puesto en cuarentena, o es que no se lo creen, o creen que eso no va con ellos. De hecho, incluso algunos targeted individual tampoco hablan del Programa Targeted Individual. A lo mejor hablan de las incidencias del virus reciente u otro tipo de quejas, pero no del Programa Targeted Individual.

Claro, todos los caminos conducen a Roma, dice la frase hecha. Pero el camino más corto al Nuevo Orden Mundial (NOM) -el camino más corto para entender el NOM- es el Programa Targeted Individual. El Programa Targeted Individual es una autopista dotada con las últimas novedades en señalización e iluminación; y está construida sobre terreno llano, con pocas curvas. Lo del virus es una autovía, en comparación.

El final de estas autovías y autopistas son las agendas 2030 y 2045

Pues imagínense los “dormidos”. Lo digo por oposición a ”despiertos”. Y porque es una buena síntesis de los grados de información en el personal: Dormidos, Despiertos y Targeted Individual. Los targeted individual -como ya he dicho en más de una ocasión- tenemos información privilegiada, porque lo que experimentamos no deja lugar para las dudas.

Lo primero que tendrían que hacer los Targeted Individual de todo el mundo es ponerse de acuerdo en la denominación. Pero ponerse de acuerdo entre ellos, no encargárselo a un organismo que vete a saber. Si hay algo poco fiable hoy en día son los organismos, con el permiso de los medios de comunicación masivos, que son los que se llevan la Palma de Oro en el apartado “Ficción”.

Pero en Francia se llaman Individu Ciblé; en España Víctimas de Cibertortura. Otros, incluso -tengo la reseña en mi Facebook- pretenden un nombre más amable, que es ya la apoteosis de la incoherencia, porque el Programa Targeted Individual es la antítesis de la amabilidad.

Ahora se está poniendo de moda el término “Síndrome de La Habana”. Después de lo que podríamos denominar la corriente “amable” de los chicos de Facebook, esta podría ser la corriente glamurosa, porque viene de lo que les ocurrió a unos diplomáticos en una embajada, en La Habana.

Pero yo he estado en Cuba, siendo ya Targeted Individual (TI), y no tuve ningún síndrome, que es un conjunto de síntomas y signos. Yo -en La Habana, como los diplomáticos- tuve las agresiones con armas electromagnéticas de toda la vida, es decir, de toda mi vida de TI.

Ahora, aprovechando que estoy en Torrevieja, podría proponer la expresión “Síndrome de la Habanera”, que es una forma musical procedente de Cuba muy popular en esta ciudad, con certamen anual incluido.

Y con este baile de nombres, en el 1984 de Orwell estarían encantados, porque todo lo que contribuya a la maraña informativa les encanta a las distopías. Y hablando de distopías, ahora estamos en la de 2021, por si alguien no se había dado cuenta

El nombre inicial es Targeted Individual, porque esto empezó en Norteamérica. Un solo término, potente, prestaría mejor servicio a la información, que debería ser la prioridad.

Llegados a este punto, un lector increpó:

Ya hemos oído hablar bastante del programa ¿En qué consiste? ¿Por qué es la quintaesencia del NOM?

Si, tiene razón, intrépido lector

Digo que es la quintaesencia porque define lo que será -si no se le pone remedio- la mayor dictadura totalitaria y tiránica de la historia. Léalo y verá maldad y sadismo en estado puro. Y será utilizado contra cualquiera que se oponga a su directrices, o puede que con cualquiera que les incordie mínimamente. Y lo peor, puede que ni eso, porque podría ser incluso alguien al azar para tener siempre un “escarmiento” viviente, visible y disuasorio. Una nueva versión de La vida es una tómbola, en una feria desolada y cutre

¿Se acuerdan de aquella película de mafiosos? ¿Cómo se llamaba? Les recuerdo la escena. En un momento dado, un rival del capo lo visita para alguna de sus negociaciones. Entonces, el capo llama a una muchacha preciosa que tenía por allí para sus fiestas, y, sin solución de continuidad, la coge por el pescuezo y le estampa la cara violentamente contra una mesa, rompiéndole la nariz. Y dice el hijoputa:

-¿Ves? Y no me ha hecho nada

Edificante mensaje subliminal de amenaza por si se le ocurre al visitante traicionar sus negociaciones

Pues los targeted, como la muchacha de nariz ensangrentada de la película, tampoco han hecho nada. Y también les rompen muchas cosas, además de los huesos: la vida, la honra, el honor, la salud. La vida

Los targeted individual no han hecho nada, pero son la diana para el entrenamiento: en ingeniería social y en unidades de tortura con armas electromagnéticas.

No están experimentando los daños posibles, porque eso lo saben de sobra, a estas alturas. Saben qué efecto se consigue con cada una de las armas que utilizan en cada una de las intensidades posibles.

Y, cuando el target está suficientemente exhausto, procuran reanimarlo, para poder seguir ejecutando su lento -pero seguro- crimen de lesa humanidad. Porque les molesta parar. Como en la película Los Santos inocentes, cuando el señorito, a pesar de tener a su criado con una pierna dañada, le exhorta a seguir ayudándolo en la cacería, porque no quiere interrumpir su diversión.

El Programa Targeted Individual utiliza el Acoso Organizado Gang Stalking:

El targeted es difamado y calumniado. De esta manera consiguen una justificación artificial, con la que funcionan en sus planificaciones y comentarios

El targeted es vigilado, acechado, asediado y acosado 24/7/ 365.

Es provocado continuamente para buscar reacciones

Por cualquiera de esas reacciones, de legítima defensa, puede ser internado sin tener ninguna enfermedad mental.

Los perpetradores lo saben de sobra, porque saben que es verdad lo que está contando el targeted, y, aun así, lo encierran. Esto denota su crueldad despiadada y cínica. Su tiranía e inmoralidad.

Con las armas electromagnéticas se tortura a domicilio. Las armas electromagnéticas pueden provocar desde un malestar hasta la muerte, pasando por cualquier dolencia que se le pueda ocurrir: paros cardiacos, cáncer, invalidez, enfermedades víricas… Cualquier enfermedad, para resumir.

Las armas electromagnéticas pueden atravesar casi cualquier tipo de material y, desde luego, los muros de su casa. Por eso pueden atacar los perpetradores mientras permanecen ocultos, siguiendo su divisa de ejecutar hechos negables.

De nuevo las denuncias pueden ser derivadas a psiquiatría, permitiendo tratar con medicamentos muy fuertes, con graves efectos secundarios, sin necesidad.

Como si la vida humana no valiese nada.

Y esa es la quintaesencia del NOM: La vida humana no vale nada si no nos sirve a nosotros. Y echaremos mano de lo que haga falta para lograr nuestros objetivos. Para ganar, siempre.

©Paz Rincón Toledano, julio de 2021

La coartada continua

Obra de Gulenay Borekci

Ya hemos hablado de Hollywood y de su fruición por dejar entrever, anunciar, “profetizar”… a través de sus películas, todos esos recursos que tienen preparados para ayudar en su afán controlador y, peor aún, aniquilador. Si bien, exigen a los directores o guionistas un determinado tratamiento para que la información no sea demasiado explícita. Porque les gusta lo subliminal, la gota malaya. Ir introduciendo poco a poco, subrepticiamente, igual que se calienta poco a poco el agua en la que se introduce a la rana, para que no huya. Que la gente siga con su vida, en modo comedido, mientras les van comiendo el terreno, la tierra, el negocio, la pequeña empresa, la libertad, la democracia.

Pero no es sólo el cine. En la televisión también podemos encontrar ese gusto falsamente profético de las élites o poderes fácticos

¿Qué otra cosa es Gran Hermano? Formato que circula por el mundo, con veinticuatro horas diarias de cámaras para todos y cada uno de los RECLUÍDOS, escudriñando todos y cada uno de sus movimientos, emociones, reacciones, y que -por si era poco- tienen un confesonario en el que dialogan con un “SUPER”, el cual puede preguntarles sobre los flecos que no han quedado suficientemente claros.

GRAN HERMANO es, justamente, una transposición light del programa TARGETED INDIVIDUAL a nivel de vigilancia. Y es light porque ahí, que se sepa, no completan el “tratamiento” con radiaciones más o menos intensas. Pero el sistema Targeted Individual NO es un programa de Televisión. Con los Targeted Individual -que cada vez son más- esa vigilancia intensiva ya es una realidad.

El programa Targeted Individual no se aplica a todo el mundo, por ahora. Con muchos puede que ni lo necesiten. También es una forma de chantaje: Sé así, sé un robot. Sigue nuestro patrón. No te distingas de la masa y te dejaremos -aparentemente- en paz. Es el control a través del miedo.

Pero si el sujeto se individualiza y va dando muestras de una personalidad genuina que no nos venga bien, tenemos un arsenal bien surtido. Podemos provocar problemas en el trabajo, con los vecinos, con el casero, con su salud… Y, si no es suficiente para usted, sacaremos el otro arsenal de nuestra guerra contra el ciudadano. Nuestras incomparables armas electromagnéticas, ocultas, que no destrozarán las paredes de su casa, pero lo destrozarán a usted

Luego tenemos otro programa profético: SUPERVIVIENTES, que es lo que deberán ser los ciudadanos en el mundo idílico -solo para la élite- que están pergeñando. Con pequeños amagos de premios al que más resista. Porque eso es lo que os espera, luchar a muerte por unas migajas de nuestros privilegios.

POLÍGRAFO, Programas de TV con

El polígrafo es una preparación para la arbitrariedad. Si han visto estos programas habrán observado que al polígrafo no se le rechista, porque es un oráculo que nunca se equivoca. Todos los colaboradores, sin excepción, acatan sus dictámenes. El polígrafo se puede equivocar, pero no nos interesa que se sepa porque eso nos privaría de un arma -otra- para hacer y deshacer a nuestro antojo sin oposición. El polígrafo -por ahora- no es admitido como prueba en un juicio

Un mundo desastroso está siendo trazado a nuestras espaldas. Algunos -aunque no los suficientes- ya se están dando cuenta.

Coartadas facilonas de las que echar mano para satisfacer nuestros propósitos, dispone el poder usurpador. Hay que normalizar la vigilancia, la supervivencia, el juicio rápido. Porque eso es lo que nos espera.

Pero hay más ayuditas, más coartadas colaboradoras del etiquetado exprés para cualquier situación, cualquier oposición

Después están los medicamentos. Va a ser difícil encontrar un medicamento que -entre sus efectos secundarios- no contenga los DELIRIOS Y ALUCINACIONES. Y no me refiero a los medicamentos psiquiátricos, ya que esos merecen un capítulo aparte. Me refiero a -por ejemplo- medicinas para el estómago, los dolores o las inflamaciones. DELIRIOS Y ALUCINACIONES. Si usted habla de algo que no le interese al poder, lo tenemos: son efectos secundarios.

OMEPRAZOL.- Conocido protector del estómago -para proteger de otras medicinas que se estén tomando-. Entre sus efectos secundarios se pueden citar:

Dolor de cabeza, náuseas, vómitos. Sensación de malestar general y falta de energía. Hinchazón de labios, lengua, garganta. Visión borrosa, problemas visuales. Debilidad muscular.

Todos estos síntomas son muy conocidos por las víctimas de armas electromagnéticas o Targeted Individual.

Y también: VER, SENTIR U OÍR COSAS QUE NO EXISTEN, o sea alucinaciones. Como argumento para la impunidad de los acosadores psicológicos y físicos es cojonudo, no me lo negarán

Celecoxib.- Medicamento para la artritis. También tiene como efecto secundario las ALUCINACIONES. Gabapentina, lo mismo. Y hay muchos más. Coartadas para poner en entredicho lo que no interese no van a faltar (No he tomado ninguno de estos medicamentos, pero he tenido acceso a los prospectos)

En el periódico Mundo Deportivo:

La relación entre las enfermedades crónicas y las de salud mental …El cáncer, la diabetes, un infarto… pueden provocar depresión. Sus síntomas: Desesperanza, pesimismo, irritación, frustración… poco interés en pasatiempos y actividades, falta de energía, fatiga, dificultad para concentrarse, recordar detalles; problemas para dormir, cambios en el apetito y el peso; dolores de cabeza, calambres, problemas digestivos; pensamientos de suicidio…” Mira, todos estos también les resultan muy familiares a los Targeted Individual, porque los producen sin esfuerzo las armas electromagnéticas. Pero… Equilicuá!. Es una depresión. Punto pelota. Cuidadito con mencionar esas armas de la guerra al ciudadano

Y ¡Vaya! En otro periódico deportivo, el AS: “Descubren nuevos síntomas del extraño síndrome que provoca la COVID-19 en niños: …tales como anomalías en la voz y convulsiones. Dolor en todo el cuerpo, inflamación… Síntomas neurológicos que afectaban tanto al sistema nervioso central como al periférico. Y no podían faltar las socorridas ¡ALUCINACIONES!!! Sí, porque los niños, a veces, son más espabilados que los mayores; como ocurría en la película Parásitos, que el pequeño fue el único que se dio cuenta de que en el sótano de su mansión había gato encerrado. Y así se curan en salud

Y, mira por donde, hablando de gatos, llegamos al último ingenio para apuntalar la tontuna arbitraria. Se anda publicando profusamente el siguiente mensaje: “Los gatos huelen la maldad”.

Es verdad que un gato podría detectar una actitud hostil; incluso un bebé puede romper a llorar si oye hablar a gritos, aunque no entienda lo que dicen. Pero ni caso a la lógica.

Así que deberían instalar en las comisarías unas grandes gateras. Así, si falla el polígrafo, siempre quedaría la opción de LA PRUEBA DEL GATO!!!

©Paz Rincón Toledano, julio 2021